Cartas al director
Una madre preocupada
Les escribo como madre de una adolescente de 15 años a quien, para acceder a la Escuela Municipal de Arte Dramático de Madrid, se le exigió preparar un texto que asocia la práctica religiosa con el abuso de menores.
No denuncio una obra de teatro. Denuncio un clima cultural que trata las convicciones cristianas como un estigma, no como una opción legítima. Y me pregunto: ¿dónde queda la verdadera inclusión?
Creo que esta denuncia merece llegar a sus lectores.