Cartas al director
El milagro del fútbol
Todos sabemos que el fútbol, además de un deporte, es mucho más. Se ha convertido en una especie de droga social que mantiene a la población de un país entretenida y ajena a los problemas que se ciernen sobre ella. Muchos políticos lo han utilizado para entretener y apartar a los ciudadanos de los problemas políticos que pudieran existir en un momento determinado.
Basta recordar la famosa expresión de Juvenal, «panem et circenses», para describir la estrategia de los gobernantes para mantener al pueblo distraído y dócil. También recordamos cómo Franco utilizaba al Real Madrid y sus Copas de Europa. Ahora, según algunos, es Pedro Sánchez quien usa el fútbol con el mismo propósito.
Resulta difícil pensar y creer que todo un personaje como Donald Trump cambie de opinión sobre los españoles por una simple conversación sobre fútbol y el Mundial con Pedro Sánchez. Da la impresión de que quieren hacernos creer que somos bobos de solemnidad. Muchos millones ha debido de poner encima de la mesa para que el presidente de los Estados Unidos diga de los españoles nos hemos redimido y que somos muy generosos.
Mientras dure el Mundial, será difícil conocer la cantidad exacta destinada a la modernización de nuestras Fuerzas Armadas, una inversión que, además, debería surgir de un consenso con la oposición. Tenemos ocho años de experiencia para comprobar cómo el presidente del Gobierno nunca ha contado con la oposición en materia de política exterior.
Esperemos que, cuando abandone el Gobierno, no se destapen más escándalos de los que ya conocemos. Aunque hay algunos temas en la sombra como Marruecos (Pegasus), Venezuela y las maletas de Delcy, etc.