04 de diciembre de 2022

Tres gestos del Papa en 2021 que pasarán a la historia

Repaso del año

Tres gestos del Papa en 2021 que pasarán a la historia

El viaje a Irak, la reciente visita a Lesbos y el nombramiento de varias mujeres en puestos de poder del Vaticano son algunos de los momentos destacados del año

El 2021 ha sido un año marcado por la pandemia, pero en el que el Papa Francisco ha querido retomar la actividad. Lo hizo con una apuesta arriesgada, en el mes de marzo.
Frente a la opinión de muchos asesores, que no veían conveniente viajar a Irak, debido a que no se garantizaba la seguridad. De hecho, ningún otro líder internacional había visitado el país hasta la fecha.
El Papa se desplazó hasta la llanura de Nínive, una zona cristiana que había sido tomada por los terroristas del ISIS. Desde allí lanzó un mensaje de reconciliación. El resultado de ese viaje se ha visto de nuevo esta Navidad en el respeto a los cristianos en Irak. Por segunda vez en su historia, el 25 de diciembre ha sido festivo en este país de mayoría islámica.

Más mujeres a los mandos

Un segundo hito de este año tiene que ver con el Sínodo y con el nombramiento de la primera mujer como subsecretaria de esta institución. Es la primera mujer que cuenta con derecho a voto en el Sínodo y tiene como responsabilidad impulsar este camino de renovación de la Iglesia.
Junto a este nombramiento, está el de otra mujer, la religiosa Alessandra Smerilli, como número dos del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral. El Papa ha decidido este año, con hechos concretos, dar mayor protagonismo a la mujer en la vida de la Iglesia.

Último viaje apostólico

En diciembre, hace pocas semanas, el Papa Francisco realizó otro viaje histórico. Por segunda vez se desplazó a la Isla de Lesbos, en Grecia, para visitar a los refugiados. Y de nuevo se trajo a algunos de ellos. Entre ellos a esta familia, con una hija que necesitaba una intervención médica. De ahí que unos días después, ya en el Vaticano, se interesara por el caso. 
El Papa Francisco ha querido poner el foco en el abandono que sufren los inmigrantes, en campos de refugiados que no son propios de este siglo. Con 85 años, y con dificultades para caminar, este Papa no se queda sentado ante el sufrimiento de los más débiles. Toda una lección de caridad que pasará a la historia.
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