Fundado en 1910
a

El padre David Jasso Ramírez, el sacerdote mexicano con un pasado en el fútbol profesionalCursos Católicos

Del fútbol profesional al sacerdocio: «Mis compañeros vieron algo en mí de lo que yo no era consciente»

David Jasso Ramírez fue el gerente deportivo del club de fútbol «Rayados» de Monterrey, donde ganó dos ligas nacionales

El caso de David Jasso Ramírez, un sacerdote católico mexicano, ha vuelto a estar de actualidad debido a la celebración de la Copa del Mundo de la FIFA . Su formación ministerial se vio frenada por un parón de siete años en los que trabajó como gerente deportivo en el Club de Fútbol «Rayados» de Monterrey.

El padre David Jasso ya sospechaba desde la adolescencia que Dios podía estar llamándole al sacerdocio. Con 17 años ingresó al seminario de Monterrey, en donde estuvo más de ocho años. En ese momento aún no vislumbraba con claridad su misión vital, por lo que en 2003 abandonó su formación ministerial. Sin embargo, tras siete años en el mundo del fútbol volvió al seminario y finalmente se ordenó como presbítero.

«Todos los equipos invocan a Dios»

Durante el tiempo que permaneció en el equipo, «Rayados» fue campeón de la liga nacional mexicana en los años 2009 y 2010. Vivió campeonatos, viajes, decisiones importantes y la intensidad de uno de los ambientes más competitivos y admirados del deporte profesional.

Dentro del equipo Dios siempre estuvo presente, según lo define él mismo: «Todos los equipos invocan a Dios. Sean de la religión que sean, invocan a un ser superior que les libre de lesiones, que les ayude a salir adelante, muchos de ellos con devoción a la Virgen de Guadalupe o alguna Virgen de su país, pero lo que Dios quiere es que seamos felices jugando al fútbol. Al final de cuentas, los resultados en la cancha dependen de los jugadores y de lo que se haya entrenado con los técnicos».

Durante el tiempo en el club vivió dos experiencias personales que recuerda como sutiles señales de intervención divina. Una de ellas ocurrió en las celebraciones propias tras ganar un campeonato: el capitán de la plantilla le pidió que dirigiera una oración de acción de gracias por la victoria. Algo similar ocurrió durante un momento de duelo por la muerte de un familiar cercano de uno de los jugadores. En ambas ocasiones, escuchó la misma frase por parte de sus compañeros: «Ya sabes de estas cosas». «Creo que vieron algo en mí de lo que yo no era consciente», relata el sacerdote.

Tras siete años unido profundamente al fútbol profesional volvió al seminario, ya que la llamada que había sentido en su adolescencia seguía resonando en su interior. El éxito profesional era valioso, pero no podía satisfacer por completo los deseos más profundos de su corazón.

El fútbol se convirtió en una escuela que le enseñó liderazgo, disciplina, trabajo en equipo, perseverancia y servicio; valores que siguen formando parte de su ministerio sacerdotal. Lejos de ver el deporte y la fe como mundos separados, el padre David está convencido de que tienen mucho en común. De hecho, desde su perfil de Instagram lleva a cabo un seguimiento activo de la actualidad futbolera combinada con los valores católicos.

El padre David asegura que «nada de lo vivido ha sido en vano, todo tiene un significado». Para aquellos que persiguen el éxito profesional pero sienten un vacío interior, ofrece un mensaje esperanzador: «no tengan miedo de escuchar lo que sucede en su corazón».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas