¿Cómo saber si Dios tiene a alguien preparado para ti? | Damián Sánchez

¿Cómo saber si Dios tiene a alguien preparado para ti? | Damián Sánchez

La apasionante aventura de discernir en el amor: «Dios tiene a alguien preparado para ti»

El autor Damián Sánchez presenta su nuevo libro ¡Es él! ¡Es ella! y ofrece las claves para descubrir el plan divino en el noviazgo y el matrimonio, advirtiendo frente a la «dependencia afectiva» que conduce al fracaso

La crisis de los vínculos personales se ha convertido en uno de los grandes desafíos de la sociedad actual. Pero frente a esta realidad, Damián Sánchez propone una mirada de esperanza en su reciente obra ¡Es él! ¡Es ella! Y Dios tenía a alguien preparado para mí. El autor sostiene que confiar en Dios y en su plan providencial es la mayor garantía de éxito para alcanzar un matrimonio sólido y duradero. Frente a la idea de que el amor es fruto del azar, Sánchez defiende que el matrimonio es una vocación precisa en la que Dios no deja al hombre solo.

El discernimiento: corazón y razón

Uno de los pilares que propone el autor es la necesidad de un discernimiento integral. No basta con el sentimiento; «el corazón tiene que estar seguro, pero la razón también». Sánchez explica que, a menudo, las personas sufren decepciones porque llaman amor a lo que simplemente es una dependencia afectiva, una confusión que solo conduce a la tristeza y al sufrimiento.

Para evitar estos errores, el libro ofrece herramientas para escuchar el corazón con mayor seguridad y ser «clarividentes» al decidir si una persona es la adecuada. El autor además subraya que elegir el plan de Dios no es un determinismo que anula la libertad, sino una decisión libre de quien busca su verdadera felicidad.

Tal y como explica Sánchez, la base de cualquier relación amorosa debe ser una naturaleza de amistad, que permita compartir no solo la convivencia, sino «corazones, toda la vida y estados de ánimo». Asimismo, recuerda que el matrimonio cristiano es, ante todo, un don, donde los esposos se casan para darse plenamente y «descentrarse», poniendo el «nosotros» por encima del «yo».

Como signos de una relación saludable, el autor apunta a la libertad y el crecimiento personal: una pareja que agrada a Dios es aquella que hace que el otro sea «cada vez mejor», frente a relaciones que apagan o entristecen a la persona.

Ejemplos de cómo la Providencia vela por cada persona

A través de referentes históricos y contemporáneos, el autor ilustra en el libro cómo la mano de Dios actúa en la historia personal de cada uno. Desde la historia de amor del rey Balduino y Fabiola de Bélgica hasta la de los padres de Santa Teresita del Niño Jesús —quienes se fiaron de Dios tras ser rechazados en la vida religiosa—, el libro muestra que los tiempos de Dios son perfectos.

Uno de los ejemplos más conmovedores que narra Damián Sánchez es la historia de Alejandro, un guardia suizo que, mientras cumplía su servicio en la Basílica de San Pedro, vio a una joven cruzar la plaza y sintió un flechazo inmediato. Aunque la joven desapareció entre la multitud dejándolo entristecido, la acción de la Providencia se manifestó esa misma noche cuando un amigo lo invitó a una cena donde, para su sorpresa, se encontraba la misma chica. Este encuentro fortuito culminó en matrimonio un año y medio después, sirviendo como testimonio de cómo Dios actúa en la vida de quienes confían en Él, alineando las circunstancias para unir a las personas en el momento adecuado.

Es por eso que Sánchez concluye que el «sí» dado ante el altar solo tiene valor si uno es capaz de decir «no» a lo que no conviene, reafirmando que la libertad y la confianza total en la voluntad divina son los ingredientes esenciales para fundar una familia «sobre roca».

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