Luis Francisco Ladaria
El Papa agradece la labor de Luis Ladaria al frente del Dicasterio de Doctrina de la Fe
Este mes concluye la responsabilidad de Luis Francisco Ladaria como prefecto del dicasterio de doctrina y da paso al argentino Víctor Manuel Fernández
El Papa Francisco acudió al dicasterio para la Doctrina de la Fe para encontrarse con el español Luis Francisco Ladaria y darle las gracias por su trabajo a lo largo de los años de servicio, ya que este mes concluye su cargo como prefecto de este departamento que se ocupa de la doctrina de la Iglesia.
«Después del encuentro con el cardenal, el papa saludó a los responsables del dicasterio», explicó el Vaticano en una notad de prensa sobre la visita del papa, que cumplirá este mes 87 años, y en que en la tarde del lunes llegó de un extenuante viaje de cuatro días en Mongolia.
Le sustituirá 'Tucho' Fernández
El jesuita mallorquín de 79 años deja este mes su actual cargo de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio) tras seis años y le sustituirá en el cargo el arzobispo de la Plata, el argentino Víctor Manuel Fernández, conocido como «Tucho».
El papa situó a Ladaria, natural de Manacor (isla de Mallorca), al frente de esta congregación en julio de 2017 y en junio de 2018 fue nombrado cardenal.
Su sustituto, Víctor Manuel Fernández, nacido el 18 de julio del año 1962, fue ordenado sacerdote en 1986, en Argentina, y nombrado arzobispo, por el mismo papa Francisco en 2013.
Hacer comprensiva la fe
El conocido teólogo argentino y joven arzobispo de La Plata –tiene 61 años–ha precisado que su nombramiento no se produjo por su amistad con Francisco, sino porque el Papa está convencido de que tiene la posibilidad de desarrollar mejor la misión del dicasterio, que es «salvaguardar la fe».
Según el nuevo responsable del Dicasterio para la Doctrina de la Fe hay un primer peligro que conjurar: «Hoy no hay peligro de una Inquisición que torture, pero sí de que en lugar de fomentar el pensamiento y el diálogo, se frustre, se falte al respeto o se maltrate al teólogo». De ahí que el propio Papa le animara a afrontar su trabajo en el Dicasterio sabiendo que «la mejor manera de cuidar la doctrina de la fe es hacer crecer su comprensión».