La recién conversa Juman Al Qawasmi
La hija de un fundador de Hamás encuentra la fe en Jesús: «El Islam no te da paz, siempre tienes miedo»
Crecer en un contexto donde el odio estaba enseñado desde la cuna, no le impidió a Juman Al Qawasmi tener un sueño y descubrir algo que cambiaría su vida: la paz que ella nunca había conocido
Juman Al Qawasmi es la hija de uno de los fundadores del grupo terrorista Hamás y exmujer de uno de sus líderes. Desde pequeña, su educación estaba marcada por la lealtad absoluta a la causa de Hamás. Se le enseñó a ver a judíos y cristianos como enemigos y amenazas.
«Nací y crecí en Catar, mi padre es uno de los fundadores de Hamás. Mis padres nos animaron a odiar a Israel, a los judíos, a los cristianos, incluso a todos los que no pertenecían a Hamás. Debíamos matarlos, porque es lo que dice el Corán», declaró en una entrevista con CBN News.
Cuando Hamás tomó el control de Gaza en 2007, Juman fue testigo de actos de violencia, incluso contra palestinos. «Entre los años 2002 y 2012 viví en Gaza y vi lo que estaba haciendo Hamás cuando tomó el poder. Dijeron que venían para traer igualdad para todos y cumplir sus promesas, y nada de esto sucedió», comenta.
Estas experiencias despertaron en ella dudas profundas sobre la doctrina y el modo en que su familia y el movimiento ejercían la autoridad. «No está permitido hacer preguntas en el islam. Solo tienes que obedecer», reconoce. Entre 2012 y 2014, vivió momentos de miedo cuando el Ejército israelí le avisó de un bombardeo inminente en su vecindario. Aquella noche, mientras su familia huía, Juman hizo una oración personal: «Dios, si existes, quiero conocerte, quiero que me salves».
El impacto de «ama a tus enemigos»
A partir de esa súplica, tuvo una experiencia que cambiaría su vida: vio a su madre, quien había fallecido unos años atrás, en un sueño, sentadas juntas en un balcón mientras observaban la luna. Ésta se fue haciendo más grande y Juman vio el rostro de Jesús en la luna, que le habló en árabe: «'Soy Dios, Jesús. Tú eres mi hija; no tengas miedo'. Cuando me desperté, sentí que había una luz en la habitación, algo como, ¡esto es real!».
Nunca antes había escuchado el nombre de Jesús ni tenido contacto con cristianos. «Mi comunidad era 100 % musulmana, mis actividades eran ir al centro islámico y memorizar el Corán. Nunca había conocido a gente cristiana en mi vida», relata. Sin embargo, aquella visión le despertó una paz interior desconocida. «Nadie me había hablado de Él antes, pero, cuando escuché Su nombre, sentí que era un nombre bello, un Dios bello, y sentí paz dentro de mí. Por primera vez, Alguien me amaba, nunca me había sentido amada por mi familia», explica.
Movida por esa experiencia, Juman buscó más información y encontró un sitio web cristiano en árabe. Un mensaje le llamó la atención: «Ama a tus enemigos», una enseñanza que le impactó profundamente y que contrastaba radicalmente con lo que le habían inculcado desde pequeña.
A través de esa página web contactó con otros creyentes, comenzó a leer la Biblia y se adentró en la fe cristiana hasta decidir convertirse. «El administrador —nunca supe si era hombre o mujer— me dijo que leyera la Biblia. También me dijo que miles de musulmanes estaban viendo a Jesús en sueños y convirtiéndose. Me dijo: ‘No eres la primera’», detalla.
Además, Juman critica abiertamente a Hamás: «Nací en el Islam y nunca he estado satisfecha con Dios. Sentía que Dios nunca estaría feliz conmigo, no tenía ninguna garantía de ir al paraíso. Siempre tenía miedo del infierno. El Islam no te da paz, siempre tienes miedo de que algo malo sucederá».
Jesús, el verdadero camino
«El islam enseña a los niños a odiar, a luchar, les llena la cabeza de violencia», añade. «Jesús ama a los musulmanes, los ama profundamente y quiere liberarlos», asegura la joven conversa. Hoy, la identidad Juman ya no está marcada por su linaje ni por su pasado en Hamás, sino por su relación con Dios.
«Jesús nos está empujando ahora mismo. Déjalo entrar, porque es la vida y ha venido a darte la vida, a darte la alegría, a darte la libertad. «Jesús ama a los musulmanes, los ama profundamente y quiere liberarlos. No tenemos que tener miedo, deberíamos poner nuestros ojos en Jesús y creer que Él es el camino. El único camino. Es el hombre más grande», concluye.