Don Tadeusz, el cuarto por la izquierda, a la espera de la llegada del Santo Padre el pasado domingo, 5 de julio
«Un regalo de Dios»: el párroco motorista de Castel Gandolfo relata la «atmósfera de fiesta» por la llegada de León XIV
El salesiano polaco Tadeusz Rozmus, conocido como Don Bike por su pasión por las motos, detalla los cuatro objetivos del Pontífice para este verano: «Descansar, rezar, leer y hacer deporte»
Castel Gandolfo no es solo una residencia de verano; para sus habitantes, es el escenario de un reencuentro esperado. Tras pocos días desde la llegada de León XIV, el padre Tadeusz Rozmus, salesiano polaco y párroco de la localidad, describe un ambiente de júbilo.
«La llegada del Papa es un evento verdaderamente especial que trae tanta alegría y entusiasmo», explica el párroco en conversación con El Debate, subrayando que este sentimiento une tanto a los propios habitantes de esta pequeña localidad como a los numerosos peregrinos que aguardan ante la entrada de la residencia o en la plaza.
El propio Pontífice quiso estrechar este vínculo desde su primer saludo desde el balcón del Palacio Apostólico el pasado 5 de julio, mencionando explícitamente a la parroquia de de este sacerdote, Santo Tomás de Villanueva.
El padre Tadeusz con su 'instrumento de evangelización': una Kawasaki Vulcan 1700 Vaquero
El programa del Papa: reposo para el cuerpo y el espíritu
Si el año pasado León XIV sorprendió por una agenda «muy activa» que incluyó misas en la parroquia del pueblo y visitas a comunidades religiosas, este verano el planteamiento es distinto. Según relata el padre Rozmus, el Santo Padre ha sido muy claro al definir sus cuatro grandes objetivos para estas semanas: «descansar, rezar, leer un poco más y practicar algo de deporte».
Esta «clara identificación del objetivo» ha sido recibida con simpatía por los fieles. Para Don Tadeusz, se trata de una búsqueda necesaria del «reposo del cuerpo y del espíritu», permitiendo al Papa una «posibilidad de crecer también en la oración y la lectura» en un entorno de paz. Por ello, durante el mes de julio no habrá actos públicos, a parte del rezo del Ángelus los domingos, reservando la Santa Misa en Santo Tomás de Villanueva para el 15 de agosto, festividad de la Asunción.
Una de las decisiones del Papa que más ha gustado al párroco es su voluntad de que los jardines pontificios permanezcan abiertos. Don Tadeusz lo explica con una imagen muy plástica: «El Santo Padre quería que los jardines permanecieran abiertos para que quien quiera pueda llamar a la puerta de la belleza y entrar, a pesar de que el Papa esté dentro». Esta apertura genera una atmósfera que el salesiano califica de «histórica» y que viven con «gran gratitud a Dios».
El cáliz que el Papa regaló a la parroquia el año pasado, durante la misa del 13 de julio
Citas clave en el horizonte
El párroco, además de su sotana, no deja de lado su casco: apasionado de las motos —tiene una Kawasaki Vulcan 1700 Vaquero—, se ha ganado el peculiar apodo de Don Bike. Para él, la moto no es solo una afición, sino una verdadera herramienta pastoral. «Los motoristas se reúnen con frecuencia y yo me acerco, me paro a hablar con ellos y a compartir un rato, como ese Don Bike que viene a encontrarte», relata.
El clímax de la estancia de León XIV llegará en la segunda mitad de agosto. El párroco ha confirmado que el Santo Padre presidirá la Santa Misa el 15 de agosto, con motivo de la festividad de la Asunción. Asimismo, se espera su participación en las fiestas en honor a la Madonna del Lago a finales de mes, continuando una tradición histórica vinculada a Pontífices como San Pablo VI y San Juan Pablo II.
Para el padre Rozmus, la presencia del Papa, un gran admirador de la creación de Dios, en este entorno de belleza natural, es «un gran regalo» para toda la comunidad. Castel Gandolfo no es solo un refugio de descanso para el Vicario de Cristo, sino un punto de encuentro donde, como afirma su párroco, todos quieren que el Santo Padre «se sienta verdaderamente bien con nosotros».