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El Papa Francisco reza ante la imagen de la Inmaculada

El Papa Francisco reza ante la imagen de la InmaculadaAFP

El Papa valora bendecir parejas homosexuales pero advierte de los peligros de la ideología de género

El Papa Francisco aboga con firmeza por la dignidad de todas las personas, incluyendo aquellas con orientación homosexual, mientras mantiene una postura crítica hacia la «teoría de género»

El Papa Francisco aboga con firmeza por la dignidad de todas las personas, incluyendo aquellas con orientación homosexual, mientras mantiene una postura crítica hacia la «teoría de género». La denuncia de esta última como «extremadamente peligrosa» que desafía las normas tradicionales de género se complementa con la insistencia del Santo Padre en la importancia de respetar y acoger a las personas homosexuales con «compasión y delicadeza», según lo establece el Catecismo en el número 2358.

La reciente declaración Fiducia supplicans ha generado controversia al permitir que los sacerdotes bendigan a parejas consideradas «irregulares», incluso aquellas del mismo sexo. Algunos obispos y conferencias episcopales temen que estas acciones puedan malinterpretarse como una aprobación de uniones irregulares o que vayan en contra de las leyes locales, especialmente en regiones donde la homosexualidad es criminalizada.

La situación en África

En Mauritania, Sudán, Nigeria y Somalia, la homosexualidad es perseguida con leyes que van desde penas de prisión hasta la pena de muerte en casos extremos, destacando así la persistencia de la discriminación más allá de las normativas legales.

El caso más emblemático de la posición pastoral contraria a Fiducia supplicans también debido a argumentos socio-culturales de fondo, ha sido el del cardenal Fridolin Ambongo Besungu, al frente del Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Madagascar, quien ha afirmado que en África estas bendiciones a parejas homosexuales no se aplicarán para «evitar escándalos», aunque se concede libertad a cada obispo para decidir en su diócesis. También ha pasado en Perú donde más de 30 sacerdotes se han negado a aplicar la declaración.

Este enfoque refleja la compleja interacción entre las posturas de la Iglesia y las realidades socioculturales en África y en otras latitudes, donde las personas homosexuales enfrentan desafíos significativos, desde discriminación social hasta persecución legal.

De ahí que, el purpurado africano destacó la adhesión al Papa y, al mismo tiempo, manifestó la preocupación por «posibles confusiones», resaltando que la doctrina sobre el matrimonio y la sexualidad no ha sufrido cambios. Y en espíritu de comunión con el Papa y la Iglesia, admitió que la reflexión continua en las Iglesias africanas sobre este documento y su implicación pastoral.

«Extremadamente peligrosa»

A nivel más amplio, el Pontífice rechaza la teoría de género, argumentando que puede imponer prematuramente identidades a niños que aún están en desarrollo o confundiendo aún más las personas. No obstante, este rechazo no implica automáticamente la exclusión de las personas homosexuales y menos que haya una Iglesia que les escuche, en consonancia con el Catecismo.

En este contexto, la posición del obispo de Roma adquiere una dimensión crucial, independientemente de la acogida o no de las bendiciones, ya que su llamado a acoger en general con respeto a las personas homosexuales no solo busca influir en la pastoral de la Iglesia, sino también abogar por la comprensión de esa condición humana en regiones donde persisten prácticas discriminatorias y represivas que son reales. Todo ello, sin cambiar la doctrina y apoyando el discernimiento de los pastores y su libertad.

Una nueva colonización ideológica

Todo ello no quita que la teoría de género, por otro lado, cuestiona las normas y roles tradicionales de género y constituye una «nueva colonización ideológica» que amenaza la concepción tradicional de familia en muchas regiones. De manera similar, la aceptación de la diversidad de orientaciones sexuales, incluida la homosexualidad, desafía las normas sociales preexistentes, incluida la concepción del matrimonio entre un hombre y una mujer abierto a la vida, que la Iglesia defiende invariablemente. «La vocación al matrimonio se inscribe en la naturaleza misma del hombre y de la mujer, según salieron de la mano del Creador», así establece el Catecismo en el número 1603. Y antes indica: «Los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados».

El Papa Francisco cuestiona el lenguaje utilizado en la teoría de género en relación con las uniones civiles y la equiparación de estas con el matrimonio, considerado como el vínculo natural entre hombre y mujer.

En el libro-entrevista titulado Papa Francisco. Política y Sociedad, (Ediciones Encuentro), que presenta el diálogo entre Francisco y el sociólogo francés Dominique Wolton, publicado en 2018, el Papa expresa: «Esto no se puede cambiar. Está arraigado en la naturaleza de las cosas. Son así. Llamémoslas, entonces, uniones civiles. No juguemos con las verdades. Es cierto que detrás de esto está la ideología de género. Incluso en los libros, los niños aprenden que pueden elegir su propio género», responde el Papa Francisco al entrevistador sobre la dictadura que se esconde tras las máscaras de una supuesta modernidad.

El Papa desenmascara la mundanidad detrás de esta llamada modernidad, argumentando que cambia el sentido del orden natural de las cosas. «¿Qué pensar del matrimonio entre personas del mismo sexo? La palabra matrimonio es histórica. A lo largo de la historia de la humanidad, y no solo en la Iglesia, siempre ha representado la unión de un hombre y una mujer. No se puede cambiar así como así, a la intemperie... (á la belle étoile...)», añadió el Papa Francisco.

El Pontífice ha reiterado su posición en varias intervenciones, expresando su preocupación sobre las ideas nuevas, como la ideología de género, que podrían basarse en el miedo a las diferencias y agudizando la violencia. Por eso, caber citar las palabras del Papa que evocan su posición pastoral de denuncia:

«Ante todo, en mi vida de sacerdote, de obispo, también de Papa, he acompañado a personas con tendencia y también con prácticas homosexuales. Las he acompañado, las he acercado al Señor, algunos no pueden, pero las he acompañado y nunca he abandonado a nadie. Esto es lo que se debe hacer. A las personas hay que acompañarlas como lo hace Jesús. Cuando una persona que tiene esta condición se presenta ante Jesús, seguramente Jesús no le dirá: '¡Vete de aquí porque eres homosexual!'. No. Lo que yo he dicho se refiere a esa maldad que hoy se siembra con el adoctrinamiento de la teoría de género. Me contaba un papá francés que en la mesa estaban hablando con los hijos, él católico, la mujer católica, los hijos católicos, algo tibios, pero católicos, y preguntó al chico de diez años: '¿Tú qué quieres ser cuando seas mayor?' —'Una chica'. Y el papá se dio cuenta de que en los libros de la escuela se enseñaba la teoría de género. Y esto es contrario a las cosas naturales. Una cuestión es que una persona tenga esta tendencia, elija esta opción, y también hay quien cambia de sexo. Otra cosa es la enseñanza en las escuelas siguiendo esta línea, para cambiar la mentalidad. A esto yo lo llamo colonizaciones ideológicas», dijo en la conferencia de prensa del Papa durante el vuelo de regreso a Roma de Georgia y Azerbaiyán, domingo 2 de octubre de 2016.

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