El ángel con rostro de Meloni en unos frescos de la basílica romana de San Lorenzo in Lucina se ha convertido en una atracción turística
Adiós al 'ángel Meloni' en Roma: el Vaticano ordena borrar el polémico fresco de san Lorenzo en Lucina
«Sigo diciendo que ella no era la primera ministra, pero la Curia así lo quiso, y lo borré», asegura el propio restaurador, Bruno Valentinetti
La basílica de San Lorenzo in Lucina se ha visto envuelta en una controversia en los últimos días. Un fresco, datado originalmente en el año 2000, amaneció recientemente con un cambio: el rostro de uno de los ángeles que custodia el busto del rey Humberto II de Saboya presentaba una fisonomía que recordaba a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
La reacción no se ha hecho esperar y ante la creciente afluencia de curiosos y las protestas de diversos sectores, el Vaticano ha tomado cartas en el asunto. El encargado de ejecutar la orden ha sido el propio restaurador, Bruno Valentinetti, de 83 años, quien reside en la misma iglesia.
«Lo cubrí porque me lo ordenó el Vaticano», aseguró tajante al diario La Repubblica. A pesar de haber cumplido el mandato, el restaurador mantiene su postura frente a las críticas: «Anoche, lo borré. Me da igual. Sigo diciendo que ella no era la primera ministra, pero la Curia así lo quiso, y lo borré».
«Definitivamente no me parezco a un ángel»
El cardenal Baldo Reina, vicario del Papa y obispo auxiliar de Roma, ha manifestado su decepción por lo ocurrido. Desde el Vicariato se ha subrayado que la iconografía cristiana debe mantenerse alejada de cualquier uso que pueda considerarse una «explotación».
Según el purpurado, «las imágenes del arte sacro y la tradición cristiana no pueden ser objeto de mal uso ni explotación, ya que su único propósito es apoyar la vida litúrgica y la oración personal y comunitaria», ha afirmado en un comunicado que recoge Efe.
Por su parte, la propia Giorgia Meloni ha querido restar hierro al asunto con un toque de humor a través de sus redes sociales. «No, definitivamente no me parezco a un ángel», escribió la mandataria acompañando su mensaje con un emoji de risa.
Mientras tanto, la Superintendencia Especial de Roma, a petición del Ministerio de Cultura, ha iniciado una investigación de archivo para localizar los dibujos y fotografías originales del proyecto del año 2000. El objetivo es devolver a la Capilla del Crucifijo su imagen primigenia, aquella figura alada que sostenía un pergamino antes de que la polémica y el pincel la convirtieran en el centro de todas las miradas.