Lavadora
Limpieza
¿Debes meter los trapos y bayetas en la lavadora? Un ingeniero químico da la respuesta
El divulgador explica cómo evitar la contaminación cruzada en el lavado doméstico y detalla las condiciones necesarias para hacerlo de forma segura
La presencia de bayetas y trapos de limpieza en la lavadora doméstica es una práctica habitual que, sin embargo, genera recelos y críticas. La principal preocupación gira en torno a la posible contaminación cruzada entre estos textiles y la ropa de uso personal. Sobre esta cuestión ha intervenido el ingeniero químico Diego Fernández, conocido en redes sociales como renovandoconideas, para aclarar qué riesgos existen y bajo qué condiciones esta práctica es aceptable.
Fernández reconoce que la contaminación cruzada en la lavadora «sí puede ocurrir y es muy común». No obstante, matiza que el problema no es lavar estos textiles en la lavadora, sino hacerlo sin seguir unas pautas mínimas de higiene. «No está mal lavar trapos sucios en la lavadora si sigues un protocolo higiénico», afirma.
Separación de textiles y temperatura adecuada
El primer punto que subraya el ingeniero químico es la necesidad de evitar mezclar los traperos con prendas de uso personal. «Primero, no los mezcles con prendas o toallas de uso personal», indica, estableciendo así una separación básica entre textiles de limpieza y ropa cotidiana.
En cuanto al lavado, Fernández recomienda utilizar temperaturas elevadas. Según explica, estos trapos deben lavarse «a 60 grados centígrados con una o dos cucharadas de percarbonato de sodio junto al detergente». Esta combinación permite mejorar la desinfección durante el ciclo de lavado.
El papel del percarbonato de sodio
Uno de los elementos clave del protocolo es el uso de percarbonato de sodio, un compuesto que, según detalla Fernández, «libera oxígeno activo, lo que no solo elimina manchas, también acaba con las bacterias». Su uso, combinado con detergente y temperaturas iguales o superiores a 40 grados centígrados, contribuye a mejorar la higiene general del lavado.
En los casos en los que los trapos estén muy sucios o percudidos, el ingeniero recomienda un paso previo. «Si están muy percudidos o manchados, el remojo es la mejor opción», señala. Este remojo debe realizarse durante una hora con agua caliente y percarbonato de sodio antes de proceder al lavado habitual.
Limitaciones
Fernández también aborda las limitaciones técnicas de algunos electrodomésticos. Si la lavadora no dispone de opción de agua caliente, propone una alternativa clara: «Déjalos en remojo con agua caliente y percarbonato de sodio durante una hora; luego, los lavas de forma normal».
Además, recuerda que muchas lavadoras de carga frontal cuentan con resistencia interna. «La mayoría de lavadoras de carga frontal como esta tienen una resistencia interna, es decir, que calientan el agua aunque no tengan una manguera de agua caliente conectada», precisa.
En el caso de las lavadoras de carga superior, plantea una solución igualmente sencilla. «Siempre está la opción de ponerle el agua caliente por encima, así que no hay excusas», concluye.