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Soledad Alvarado, en la redacción de El DebateNacho Rodríguez

Soledad Alvarado: «No todo el mundo debería caminar descalzo por casa»

La especialista en podología deportiva recuerda que el verano exige prestar una atención especial a la salud de los pies

Durante el verano, los pies están más expuestos que en cualquier otra época del año. Las visitas a la playa o la piscina, el uso de sandalias y chanclas o el hábito de caminar descalzo forman parte de la rutina habitual de estos meses. Sin embargo, aunque estas prácticas aportan comodidad y frescor, también pueden aumentar el riesgo de sufrir lesiones, sobrecargas o problemas dermatológicos si no se adoptan ciertas precauciones.

Soledad Alvarado, especialista en podología deportiva, recuerda que el verano exige prestar una atención especial a la salud de los pies, ya que los cambios en el tipo de calzado y en los hábitos cotidianos modifican la forma de caminar y la distribución de las cargas. Según la experta, uno de los errores más frecuentes es utilizar chanclas durante periodos prolongados o caminar descalzo, hábitos que pueden conllevar problemas para los pies.

–¿Qué problemas podológicos aumentan con la llegada del verano?

–En verano vemos en consulta un aumento de infecciones como los hongos, tanto en la piel como en las uñas, favorecidas por el calor y la humedad. Por ello, es fundamental utilizar chanclas en piscinas, duchas de gimnasio y otros espacios públicos, además de secar muy bien los pies después del baño, prestando especial atención a la zona entre los dedos.

También son muy frecuentes las ampollas y las rozaduras provocadas por un calzado inadecuado, así como los talones agrietados y las sobrecargas derivadas de la falta de sujeción. A esto se suman dolores en distintas zonas del pie, como el arco o el talón, e incluso molestias en los gemelos, muchas veces relacionadas con un calzado demasiado plano o inestable.

Para prevenir estos problemas, es importante optar por sandalias que ofrezcan una buena sujeción, especialmente en la parte trasera del pie, con cinchas o agarre al tobillo. Además, se recomienda elegir suelas que no sean excesivamente finas ni completamente planas, ya que ayudan a reducir la sobrecarga y mejorar la estabilidad al caminar.

En general, los problemas más habituales en verano están relacionados con la mayor exposición del pie y con pequeños hábitos que se repiten con frecuencia durante esta época y que, sin darnos cuenta, pueden afectar a la salud.

–Las chancas entonces las descartamos ...

–Las chanclas hay que utilizarlas para la piscina. Para ese momento en el cual queremos tener un calzado de transición como para meternos en una piscina o en la ducha de un gimnasio. Pero llevar chanclas todo el día es un error y es uno de los errores que más se cometen en verano. Si se usa en exceso pueden surgir problemas a nivel del arco del pie, que nos duela el metatarso o el talón, que se nos caigan los gemelos o que nos hagamos ampollas y rozaduras en sitios donde no contábamos y donde no tienen por qué.

–¿Es bueno andar descalzo en casa?

Andar descalzo en casa puede ser positivo en momentos puntuales, ya que permite que el pie se relaje y se active de forma natural, favoreciendo su fortalecimiento y movilidad.

Sin embargo, no es una práctica recomendable en todos los casos ni durante todo el tiempo. Depende mucho de cada persona y de su aparato locomotor. En personas con problemas de pisada, dolor o lesiones previas, puede favorecer la aparición de sobrecargas y molestias. También influye el entorno: no es lo mismo una vivienda pequeña que una casa amplia en la que se camina más tiempo descalzo. Cuando existe dolor, antecedentes de lesión o se busca prevenir problemas, es preferible utilizar un calzado cómodo que aporte cierta estabilidad y sujeción.

En el caso de los niños, la recomendación es diferente. Siempre que sea posible, es positivo que vayan descalzos realizando los ejercicios de fortalecimiento de pie y tobillo.

En definitiva, lo ideal es encontrar un equilibrio: alternar momentos descalzo con el uso de un calzado adecuado que proteja y estabilice el pie según las necesidades de cada persona.

–Muchas personas se realizan pedicuras en verano. ¿Qué precauciones deben tener antes de acudir a un centro estético?

–La quiropodia es fundamental para el cuidado del pie y debe ser realizada por profesionales cualificados, como los podólogos, que cuentan con la formación sanitaria específica para tratar las distintas alteraciones del pie de forma segura.

En el caso de los centros de pedicura estética, su enfoque está orientado principalmente al cuidado externo y estético del pie. Por eso, cuando existen durezas, molestias, alteraciones en la piel o en las uñas, lo más recomendable es acudir a un podólogo, ya que está preparado para realizar un tratamiento más específico y adaptado a cada caso.

Un abordaje profesional no solo trata el problema puntual, sino que también ayuda a prevenir complicaciones y a mantener la salud del pie a largo plazo.

Soledad Alvarado, en un momento de la entrevista

Soledad Alvarado, en un momento de la entrevistaNacho Rodríguez

–¿Qué opina de los esmaltes permanentes? ¿Es perjudicial retirar o cortar las cutículas durante una pedicura?

–En el uso de esmaltes permanentes, es aconsejable dejar periodos de descanso entre aplicaciones, ya que pueden dificultar la visualización de posibles alteraciones en la uña, como infecciones o pequeños traumatismos.

También conviene recordar que las cutículas cumplen una función protectora natural, por lo que su eliminación excesiva puede favorecer la aparición de problemas.

En definitiva, el cuidado del pie debe entenderse desde una perspectiva de salud, no solo estética.

¿Son las plantillas un elemento fundamental para la salud de los pies?

Las plantillas pueden ser de gran ayuda, especialmente en personas con problemas de pisada o dolor, también durante el verano.

Aunque en esta época solemos utilizar calzado más abierto, es importante no descuidar la biomecánica del pie. Lo ideal es no abusar de chanclas o sandalias planas y alternarlas con un calzado que permita el uso de soporte plantar cuando sea necesario.

Las plantillas deben ser siempre personalizadas y adaptadas a cada paciente, ya que no todas son válidas para todo el mundo. Se trata de soportes plantares diseñados para mejorar la pisada, aliviar molestias y prevenir lesiones.

En la práctica clínica, son una herramienta fundamental que contribuye significativamente a la calidad de vida del paciente, especialmente cuando se utilizan de forma adecuada y con un buen seguimiento profesional.

–En verano es época de realizar el Camino de Santiago ¿Qué recomendaría?

–Para realizar el Camino de Santiago de forma segura, es fundamental cuidar bien los pies, ya que son los grandes protagonistas durante todo el recorrido.

En primer lugar, es importante utilizar un calzado deportivo cómodo y transpirable. Actualmente, muchos modelos incorporan materiales ligeros como el «upper» de rejilla, que favorecen la ventilación. En este sentido, conviene evitar calzado impermeable, como el Gore-Tex, salvo en condiciones de lluvia, ya que reduce la transpiración y puede favorecer la aparición de ampollas.

También es clave utilizar calcetines técnicos específicos, preferiblemente antiampollas, que ayuden a reducir la fricción durante la marcha. Existen muy buenas opciones que aportan comodidad y protección durante largas distancias.

Tras cada etapa, es recomendable utilizar chanclas o calzado abierto para que el pie descanse y se recupere. Además, la hidratación es fundamental: aplicar crema hidratante, especialmente en la zona de los talones, ayuda a prevenir grietas y mantener la piel en buen estado.

Asimismo, es muy importante realizar estiramientos tanto del pie como de la pierna, antes y después de las etapas, para reducir la sobrecarga muscular, prevenir lesiones y favorecer una mejor recuperación.

Por último, no hay que olvidar la hidratación general del cuerpo. Beber suficiente agua durante todo el día es esencial para evitar la fatiga y favorecer el correcto funcionamiento del organismo durante el esfuerzo físico.

Soledad Alvarado

Soledad AlvaradoNacho Rodríguez

–¿Recomienda usar calzado deportivo también en verano?

–Sí, también es recomendable utilizar calzado deportivo en verano. Aunque el pie busca frescor en esta época, eso no significa que debamos renunciar a la sujeción y la estabilidad.

El calzado deportivo aporta una buena protección del pie y ayuda a prevenir sobrecargas y lesiones. Por eso, lo más aconsejable es combinarlo con calzado más abierto, como sandalias, en función de la actividad que se vaya a realizar.

De este modo, conseguimos un equilibrio entre frescor y soporte, cuidando no solo el pie, sino todo el aparato locomotor.

–Qué deberíamos tener presente ante un dolor en el pie?

–Es fundamental prestar atención a cualquier cambio en el pie, ya sea dolor, alteraciones en la piel o cambios en el color de las uñas. También es importante tener en cuenta que molestias en otras zonas, como los talones, las rodillas o incluso las caderas, pueden tener su origen en un problema en el pie o en la forma de pisar.

Por ello, ante cualquier síntoma, lo más recomendable es acudir al podólogo para una valoración adecuada. Una detección precoz permite tratar el problema a tiempo y evitar complicaciones mayores.

–¿Qué consejos básicos daría para mantener unos pies sanos y bonitos durante todo el verano?

–Daría tres consejos fundamentales:

Primero, elegir un calzado que sujete bien el pie y no abusar de la chancla.

Segundo, mantener una buena higiene, secando bien entre los dedos para evitar infecciones.

Y tercero, hidratar el pie a diario, especialmente la zona de los talones, para prevenir grietas y otras molestias.

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