Las pastelerias madrileñas ultiman las ventas del Roscón de Reyes
Los tres mejores roscones de Reyes del supermercado, según la OCU
Cinco de los doce analizados mezclan la nata con grasas más baratas
Con aproximadamente 30 millones de roscones de Reyes consumidos anualmente en España, la compra de este tradicional dulce navideño se ha convertido en una liturgia casi tan esperada como la festividad del 6 de enero. Con el objetivo de ayudar a los consumidores a elegir con criterio, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado una docena de roscones con relleno de nata disponibles en grandes superficies. El estudio tiene en cuenta factores como el perfil nutricional, la calidad de los ingredientes, la presencia de aditivos, el nivel de procesado, el etiquetado y, por supuesto, las valoraciones de cata realizadas por un jurado de maestros pasteleros.
Un año más, la OCU ha constatado que solo poco más de la mitad de los roscones analizados cuentan con un relleno compuesto íntegramente por nata, que representa, por lo general, cerca del 45 % del peso total del producto. En los cinco restantes, la nata ha sido sustituida de manera total o parcial por grasas vegetales más baratas, como las procedentes del coco, la palma, la nabina o el palmiste. Entre las marcas que recurren a estos ingredientes se encuentran las de Aldi, HiperUsera, BM, Froiz y Mercadona.
Otro aspecto que despierta preocupación es el uso excesivo de aditivos, un denominador común en todos los roscones estudiados. De media, cada uno contiene 12 aditivos, aunque hay casos que alcanzan los 19, como el roscón de AhorraMás. Entre los más recurrentes se encuentran los colorantes utilizados en la fruta escarchada, así como conservantes, emulsionantes y agentes de textura, propios de productos congelados que luego son descongelados. Este proceso industrial también explicaría la textura blanda de la almendra, cuya falta de crujido fue señalada por los catadores.
Fruta escarchada
En términos organolépticos, los roscones de supermercado se alejan de los matices que caracterizan a una elaboración artesanal. La fruta escarchada, uno de los elementos más criticados, es en ocasiones calabaza coloreada artificialmente. Asimismo, la textura del bollo difiere notablemente de la de un roscón tradicional, recordando más a un brioche industrial con una miga a veces elástica o con fermentación excesiva. Los ejemplares mejor puntuados destacan por mantener aromas cítricos y a flor de azahar, y por incorporar mantequilla y azúcar en la masa, lo que eleva su calidad sensorial.
Los tres mejores
Este año, solo tres roscones han logrado superar los 60 puntos sobre 100, umbral que la OCU considera necesario para clasificar un producto como de buena calidad:
El «Roscón relleno de nata 100 % Carrefour Extra», con un precio de 9,49 euros por 750 gramos (equivalente a 12,65 €/kg), obtuvo una puntuación total de 63. En la cata fue descrito como un bollo bien fermentado, de tamaño adecuado, con buen alveolado, textura jugosa y abundante azúcar en grano. La nata presenta un dulzor equilibrado y un sabor agradable, con presencia de mantequilla y un aroma sutil a azahar.
El «Roscón de nata 100 % El Obrador de El Corte Inglés», con un precio de 17,75 euros por 850 gramos (20,88 €/kg), alcanzó los 62 puntos. El panel lo valoró como un bollo tierno, bien fermentado, con azúcar perlado, buena textura y aromas equilibrados, en especial en la nata.
El «Roscón de Reyes nata 100 % Lidl», con un coste idéntico al de Carrefour (9,49 €/750g), obtuvo una puntuación global de 60. El jurado destacó su tamaño, fermentación adecuada, textura correcta y sabor equilibrado tanto en el bollo como en la nata, con un aroma más intenso a azahar.
La OCU recuerda la importancia de verificar la fecha de caducidad antes de adquirir uno de estos roscones, ya que en algunos casos se trata de productos descongelados con apenas dos días de vida útil. Además, insiste en la necesidad de moderar su consumo, puesto que su contenido en grasa ronda el 17,5 % y el azúcar el 19 %. A través de la aplicación OCU Market, el consumidor puede consultar el porcentaje exacto de estos nutrientes, el grado de procesado (Nutriscore), la valoración saludable del producto y su precio en establecimientos cercanos. En cuanto a la evolución del precio, el incremento ha sido moderado: apenas un 3 % respecto al año anterior, muy inferior al 16 % que han experimentado los turrones.