fresis
Alimentación
Los efectos de comer fresas a diario en la memoria, el cerebro y el corazón
Estas bayas son particularmente ricas en compuestos químicos llamados antocianinas
Las fresas destacan como una de las frutas más completas desde el punto de vista nutricional. Un solo cuenco puede aportar el 100 % de las necesidades diarias de vitamina C, además de otros compuestos beneficiosos para la salud cardiovascular, como folato, potasio, fibra, fitoesteroles y polifenoles.
Diversos estudios de largo plazo han encontrado que las personas que consumen fresas con regularidad presentan tasas más bajas de deterioro cognitivo, además de ser una forma natural de favorecer la salud cardíaca y controlar el colesterol.
Una investigación, publicada en la revista Nutrients, concluyó que el consumo diario de un cuenco de fresas podría contribuir a mejorar la memoria y reducir los síntomas de depresión.
El estudio analizó el impacto del consumo diario de fresas en adultos de mediana edad con sobrepeso y con deterioro cognitivo leve autoinformado. Los resultados mostraron que quienes incorporaron esta fruta a su dieta experimentaron una reducción en la interferencia de la memoria y una mejora en algunos indicadores de bienestar emocional.
Según Robert Krikorian, profesor de la Universidad de Cincinnati, estos efectos podrían estar relacionados con las propiedades antiinflamatorias de las antocianinas presentes en las fresas. «Es probable que los hallazgos estén asociados a la acción antiinflamatoria de estos compuestos», explicó el investigador en un comunicado.
Salud para el corazón
Un segundo trabajo, realizado por investigadores de la Universidad de California en Davis, reveló importantes beneficios para la salud asociados al consumo regular de fresas, entendido como entre una y cuatro tazas al día, en particular para mejorar la salud cardiometabólica.
La revisión bibliográfica, publicada en Critical Reviews in Food Science and Nutrition, concluyó que las fresas están repletas de fitonutrientes beneficiosos como polifenoles y fibra, que ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL y triglicéridos al tiempo que reducen la inflamación. El resultado, —según explican los científicos en un comunicado— es una mejor salud cardíaca general y un mejor control de los factores de riesgo cardiovascular.
La Dra. Roberta Holt, investigadora principal del estudio en la Universidad de California, explica: «Nuestra revisión descubrió que el consumo regular de fresas no solo reduce el colesterol, sino que también ayuda a reducir la inflamación, que es un factor clave de las enfermedades cardíacas. Esto significa que simplemente agregar un cuenco de fresas a la rutina diaria puede reducir significativamente el riesgo de eventos cardiovasculares».