Lago Mead
Encuentran cadáveres ocultos en barriles en un lago cerca de Las Vegas
En julio se encontró el tercero y este mes se han descubierto dos conjuntos de restos óseos en la zona de Swim Beach
La policía estadounidense informó el jueves del descubrimiento de un arma en el lecho seco de un lago de Las Vegas, cerca de donde encontraron un cadáver dentro de un barril que los detectives relacionan con la mafia.
El retroceso rápido del lago Mead ha hecho aflorar numerosos cadáveres este año, provocando especulaciones de que el cuerpo dentro del barril puede ser obra de gángsteres en este paraíso de las apuestas.
La policía ha revelado pocos detalles sobre los hallazgos, pero la víctima descubierta en mayo recibió un tiro en la cabeza y fue oculta en el barril antes de ser lanzada al lago, al estilo típico de los sicarios de Las Vegas en las décadas de 1970 y 1980.
Días después de que apareciera el barril, otro cuerpo fue hallado
«Se ha recuperado un arma de fuego en el Área Nacional de Recreación del lago Mead el 17 de agosto de 2022, muy cerca de donde uno de los restos humanos fue hallado», tuiteó la policía de Las Vegas.
Días después de que apareciera el barril, otro cuerpo fue hallado.
En julio se encontró un tercero y este mes se han descubierto dos conjuntos de restos óseos en la zona de Swim Beach.
La histórica sequía que azota gran parte del oeste de Estados Unidos está poniendo a prueba las fuentes de agua, y los embalses y lagos están cayendo a niveles mínimos.
El lago Mead estuvo alguna vez a 365 metros sobre el nivel del mar. Pero tras más de dos décadas de sequía, se está reduciendo rápidamente, situándose a 317 metros el jueves.
Los científicos afirman que el cambio climático provocado por el hombre, alimentado por la quema incontrolada de hidrocarburos, está exacerbando el ciclo natural de la sequía.
Sequía también en Alemania
La fuerte sequía en Alemania está dejando al descubierto las llamadas Hungersteine –Piedras del Hambre– que contienen advertencias en algunos casos centenarios relacionados con el peligro de hambrunas que traía en el pasado el bajo nivel de los ríos.
«Si me ves, llora», dice la inscripción en algunas de las piedras que otra vez pueden verse y que forman parte de una tradición que se remonta hasta el siglo XV.
Esa leyenda aparece por ejemplo en una piedra encontrada en el río Elba, que data de 1616.
En el siglo XIX muchos viajeros, en momentos de sequía, registraron las Hungersteine y escribieron sobre ellas.
La sequía actual en Alemania ha llevado el nivel de los ríos a mínimos históricos, con lo que se han encontrado Hungersteine que estaban completamente olvidadas.
En Sajonia (este de Alemania) se han encontrado, según el diario Sachsische Zeitung, docenas de Hungersteine. Normalmente, quienes escribían la advertencia también escribían la fecha de la sequía.
En el Elba la inscripción más antigua data de 1417. La advertencia, «Si me ves, llora», ha sido relacionada con el hecho de que una de las consecuencias de la sequía era que hubiese malas cosechas, lo que a su vez podía desembocar en hambrunas.
En muchas piedras aparecen registrados varios años en los que la sequía hizo que volvieran a salir a la superficie.
Actualmente, el problema no es tanto la amenaza que implica la sequía para la agricultura como los problemas que el bajo nivel de los ríos trae para el transporte fluvial, lo que, según la Confederación de la Industria Alemana (BDI), es una amenaza para las cadenas de suministro, lo que puede afectar toda la actividad económica.
Además de los problemas para la industria, la sequía y el bajo nivel de los ríos representan una amenaza ecológica.
El aumento de la temperatura del agua y el bajo nivel de los ríos crean, según los expertos, una combinación tóxica para los peces y para otros animales.
«Tenemos poca agua en el Rin debido a la sequía. Además tenemos altas temperaturas en el agua y la combinación de los dos factores es algo tóxico para los habitantes del Rin», dijo el experto en asuntos climáticos Karsten Brandt a la revista Der Spiegel.
Según Brandt lo que está ocurriendo es que lo que vienen anunciando los modelos sobre el cambio climático desde hace años, aunque durante un tiempo se haya tenido la esperanza de que Alemania y Europa Central se vieran menos afectadas por la crisis.