Imagen de archivo Bomberos Diputación de Alicante
Hasta 10 años de prisión por delito ecológico: entra en vigor la normativa europea que amplían los delitos
Ahora tendrán que ser los parlamentos nacionales quienes adapten sus códigos penales a la nueva legislación europea
este lunes entra en vigor uno de los cambios en la política medioambiental más importante de los últimos años. Se trata de una ampliación y endurecimiento de las penas por delitos ecológicos que pueden llegar a su poner hasta 10 años de prisión para los crímenes ecológicos que causen muerte.
«Garantizará que las infracciones más graves de las normas ambientales sean consideradas como delitos y que se reconozca el papel clave de los defensores del medioambiente», declaró en un comunicado el comisario europeo de Medioambiente, Virginijus Sinkevicius.
La Directiva sobre Delitos Ambientales que entra en vigor este lunes introduce nuevas categorías de delitos como el reciclaje ilegal de barcos, la extracción ilegal de agua, infracciones graves de la legislación sobre productos químicos y mercurio.
La lista también contempla infracciones graves relacionadas con los gases fluorados de efecto invernadero e infracciones graves de la legislación sobre especies exóticas invasoras, además de castigar el comercio ilegal de madera.
Turno de los Parlamentos nacionales
Los Estados miembros tendrán ahora que adaptar sus leyes nacionales a la directiva y deberán endurecer las penas cuando alguna de las infracciones graves descritas en la norma provoque «un daño o destrucción grave, generalizada y sustancial del medio ambiente».
La normativa no recoge el concepto de «ecocidio», como pedía el Parlamento Europeo, pero sí el de «delito cualificado», que abarca a incendios forestales a gran escala o contaminación generalizada del aire, el agua y el suelo, que «conlleva la destrucción de un ecosistema y es, por tanto, equiparable al ecocidio», según la interpretación de la Eurocámara.
Los delitos cualificados podrían ser castigados con ocho años de prisión, los que causen la muerte de una persona con diez años, y los demás delitos con hasta cinco años.
«Las obligaciones ambientales están diseñadas para proteger los delicados y frágiles ecosistemas de los que dependemos para sobrevivir. Quienes las incumplen ponen en riesgo nuestra salud y nuestro medio ambiente. Es un comportamiento tan criminal como otros tipos de delitos graves», dijo la comisaria europea de Valores y Transparencia, Vera Jourova.
La directiva también define tipos concretos y niveles de sanciones para personas físicas y jurídicas, de forma que todos los infractores estarían obligados a restablecer el entorno dañado y a ofrecer compensación, además de enfrentarse a multas.
Multas
Para las empresas, las multas alcanzarán el 3 % o el 5 % de su facturación mundial anual o, alternativamente, 24 o 40 millones de euros, según la naturaleza del delito.
La normativa también establece que los profesionales que combaten los delitos ambientales deberán tener acceso a recursos suficientes y a la formación adecuada y garantiza el apoyo y asistencia a los defensores del medio ambiente en los procedimientos penales, recordó el Ejecutivo comunitario.