El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla en la Asamblea General de las Naciones Unidas
'Profesionales por la ética' advierte que la ONU acelera «la imposición de la agenda globalista»
La organización apunta que El Pacto para el Futuro aprobado esta semana refuerza y amplía los postulados y amenazas globalistas de la Agenda 2030
Los días 22 y 23 de septiembre tuvo lugar en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York, la llamada 'Cumbre del Futuro', con la participación del presidente del Gobierno español y otros líderes mundiales. El evento concluyó con la aprobación de un documento titulado 'Pacto para el Futuro'. La organización 'Profesionales por la Ética' ha realizado una valoración crítica de dicho documento, señalando varios puntos de preocupación.
En primer lugar, Profesionales por la Ética observa que el Pacto para el Futuro combina aspiraciones universales, como la erradicación de la pobreza, la paz, la seguridad y la protección del medio ambiente, con ideas vinculadas al globalismo, que ya habían sido plasmadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
Un segundo aspecto que critican es lo que consideran un «mesianismo globalista» en el documento, el cual otorga un excesivo poder regulador a Naciones Unidas y otras instituciones multilaterales. En su opinión, estas instituciones están cada vez más alejadas de los intereses de los ciudadanos y carecen de legitimidad democrática y transparencia. Según su análisis, esta tendencia priva a las naciones soberanas y a la sociedad civil de un papel clave en la toma de decisiones.
El tercer punto destacado por la organización es la escasa mención al papel de la familia y la religión en el desarrollo humano, pese a que el documento afirma querer proteger los intereses de las generaciones presentes y futuras. Señalan que, en un extenso documento con 18 principios y 56 acciones, la familia es mencionada solo en cuatro ocasiones, mientras que la religión aparece cinco veces, y mayoritariamente en un contexto negativo, señalándola como un obstáculo para la igualdad o la paz.
Por otro lado, critican la explícita promoción de la ideología de género en el documento, señalando que esto se impone de manera universal. Además, expresan su preocupación por lo que consideran una agenda de promoción de la anticoncepción masiva y el aborto, especialmente en países en desarrollo, lo que interpretan como una forma de «nuevo colonialismo ideológico». Para ellos, esta visión refuerza los llamados «derechos de salud sexual y reproductiva», desde las conferencias de El Cairo y Pekín.
'Profesionales por la Ética' concluye que, a pesar de algunos elementos positivos, la visión general del documento no es compatible con la dignidad de la persona, el desarrollo humano sostenible ni el respeto a la soberanía de las naciones.
Finalmente, destacan que una cuarta parte de los países miembros de la ONU no aprobó el documento, lo cual consideran un fracaso. También expresan su sorpresa por el bajo interés mediático en torno a la Cumbre y los resultados de la votación, interpretándolo como una muestra del desinterés o de la intención de evitar un debate público sobre políticas globales.