Javier Padilla, Secretario de Estado de Sanidad
Sanidad se muestra «totalísimamente» abierta a debatir la ley del medicamento, aunque avisa que «el mandato es claro»
El sector ha expresado su preocupación por el nuevo sistema de precios seleccionados, alegando que genera incertidumbre en toda la cadena, lo que podría agravar los problemas de suministro
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha expresado su completa disposición a dialogar con el sector farmacéutico sobre cualquier propuesta relacionada con el anteproyecto de ley del medicamento, cuyo objetivo, ha recordado, es claro: aumentar la competitividad e impulsar la reducción de precios en genéricos y biosimilares.
Así lo ha manifestado en unas declaraciones enviadas a los medios, en respuesta al comunicado conjunto de las entidades que integran la cadena del medicamento –desde la industria hasta la distribución y las farmacias–, que alertan de que el nuevo texto aprobado el martes podría generar más problemas de desabastecimiento, dañar el tejido industrial y provocar el cierre de numerosas farmacias.
Padilla ha reconocido su sorpresa ante algunas de las críticas, señalando que ciertas organizaciones, en conversaciones privadas, admiten que con ajustes menores –como ciertos cambios en el sistema de precios seleccionados– el modelo podría resultar perfectamente viable. Atribuye esta discrepancia a interpretaciones erróneas basadas en documentos que no corresponden al anteproyecto oficial.
El sector ha expresado su preocupación por el nuevo sistema de precios seleccionados, alegando que genera incertidumbre en toda la cadena, lo que podría agravar los problemas de suministro. Sin embargo, Padilla ha defendido que el texto ya contempla medidas orientadas a reforzar tanto la autonomía estratégica como la previsibilidad, y ha adelantado que se están valorando nuevas herramientas para fortalecer aún más estos aspectos.
Actualmente, la Comisión Interministerial de Precios regula el valor de los medicamentos, igualando los precios de productos equivalentes al del más bajo, aunque esto no siempre se traduce en un precio mínimo real. Con el nuevo enfoque, las compañías presentarán ofertas ciegas cada seis meses y Sanidad elegirá una de ellas mediante una resolución justificada, seleccionando la más económica. A partir de esa referencia, se establecerá una horquilla de precios para financiar los medicamentos incluidos.
La prescripción será por principio activo. De este modo, al acudir a la farmacia, el paciente recibirá el medicamento prescrito si no hay una alternativa equivalente dentro de la franja de precios. Si existen varias opciones, se entregará la de menor coste. Si se opta por un fármaco fuera de esa franja, el paciente deberá abonar la diferencia.
Según Padilla, esta medida busca activar la competencia en situaciones donde, por sí sola, no logra reducir los precios. «Es una herramienta pensada para estimular una bajada de precios que de otro modo no se produciría», ha explicado.
«El objetivo es claro, ha argumentado, mejorar la competitividad en un país donde se recetan menos genéricos que la media y, además, son más caros. Esto sucede porque el sistema actual no favorece una competencia efectiva», ha subrayado.
Por ello, el Ministerio de Sanidad está dispuesto a estudiar cualquier propuesta constructiva que se plantee. Padilla ha insistido en que no existe un apego a ningún modelo específico, y ha reiterado su apertura total al diálogo, siempre que se enfoquen en lograr un sistema más competitivo, que favorezca precios más bajos para los genéricos y biosimilares, y permita liberar recursos hacia otras áreas del sistema sanitario, mejorando así el acceso a tratamientos innovadores.