Fundado en 1910
Un gato recibiendo atención

Un gato recibiendo atenciónEFE

El abandono de animales en España se estanca, pero no muestra una reducción real

La ley de bienestar animal califica como «infracción grave» el abandono simple de animales y contempla multas de entre 10.000 y 50.000 euros

El abandono de animales, especialmente de perros y gatos, continúa siendo el «mayor problema de bienestar animal en España». Así lo recoge un informe que cifra en 285.000 las entradas registradas en protectoras durante 2025, un volumen ligeramente inferior al contabilizado en 2024, pero que no permite hablar de una mejora clara, sino de una situación de «estancamiento, pero no una mejora real».

Según el documento «Él nunca lo haría», elaborado por la empresa de piensos para mascotas y por su Fundación Affinity, entidad privada sin ánimo de lucro, de los 285.000 animales abandonados en 2025, 169.000 fueron perros y 116.000 gatos. El informe advierte de que estos datos «no muestran cambios significativos y sugieren una situación de estancamiento más que una mejora real», lo que confirma que el problema mantiene una dimensión muy elevada pese a la labor de las entidades de protección animal.

España aparece, de acuerdo con este estudio, como el país europeo con mayor abandono de animales. Entre las causas principales señaladas por las entidades receptoras figuran las camadas no deseadas, que representan el 15 % de los casos; la pérdida de interés por el animal, con un 14 %; el cambio de domicilio o traslado, con un 12 %; el final de la temporada de caza, con un 10 %, y los problemas de comportamiento, también con un 10 %. Estos motivos dibujan un panorama en el que confluyen decisiones particulares, falta de previsión y dificultades de convivencia con los animales.

La directora de la Fundación Affinity, Isabel Buil, subraya que la participación de las entidades es esencial para que el estudio pueda elaborarse cada año. Según señala, «año tras año, dedican tiempo a responder y compartir sus datos», una colaboración que permite disponer de «un análisis riguroso de la realidad del abandono, la pérdida y la adopción en España».

Desde la Dirección General de Animales, dependiente del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, han explicado a Efe que «en estos momentos no existe una estadística oficial sobre el abandono en España. Los únicos datos publicados son los que recoge la Fundación Affinity, pero no tienen carácter oficial». El organismo añade que «están trabajando en la elaboración de la estadística nacional sobre la protección animal, que en un futuro próximo permitirá tener datos fiables y oficiales al respecto».

La Ley de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales, la Ley 7/2023, califica como «infracción grave» el abandono simple de animales y contempla multas de entre 10.000 y 50.000 euros. Además, incluye entre las infracciones «muy graves» el incumplimiento de las obligaciones y prohibiciones previstas por la norma cuando se produzca la muerte del animal, siempre que no constituya delito, así como el sacrificio no autorizado. En estos supuestos, las sanciones pueden oscilar entre los 50.000 y los 200.000 euros.

La normativa también sanciona la falta de comunicación de la desaparición de una mascota en «un plazo máximo de 48 horas», al considerar esta omisión como abandono. En ese caso, las multas previstas van de 500 a 10.000 euros.

La Fundación Affinity advierte, además, de la «elevada presión asistencial y falta de recursos» que soportan las protectoras. Estas circunstancias, señala, «incrementan el riesgo de fatiga por compasión», un fenómeno relacionado con el estrés, el agotamiento crónico o el apoyo percibido por quienes atienden a los animales.

Aunque existe una red de apoyo, la fundación sostiene que «no siempre es suficiente». Las entidades cuentan con «una media de 29,1 voluntarios por entidad, pero con grandes desigualdades», ya que «casi cuatro de cada diez entidades (39 %) no tiene ningún empleado remunerado y aproximadamente la mitad dispone de menos de diez voluntarios».

La directora de la Protectora Huellas, de Ávila, Isabel Martín Gómez, explica a Efe que han observado «un descenso de abandonos de la forma clásica». Se refiere, en concreto, a «los abandonos en la calle, en las gasolineras..., en época de vacaciones, después de los regalos de navidad, en enero o febrero, se han reducido muchísimo».

A su juicio, esta evolución se explica por el aumento de perros como animales de compañía, pero también porque «la Ley 7/2023 ha contribuido a que todos los animales estén identificados» y porque, «en el caso de ser recogido, el dueño puede ser multado». Además, recuerda que esas sanciones «pueden incrementarse» por normativas municipales o autonómicas, que aplican tasas por dejar escapar al perro o por su recogida.

Martín Gómez destaca también que la «responsabilidad de las clínicas veterinarias ha subido muchísimo» y que los veterinarios deben colocar los chips de identificación y administrar la vacuna antirrábica, obligatoria en todas las comunidades autónomas. En su opinión, todo ello ha contribuido a frenar el «abandono despiadado de animales» y a «incrementar la mayor concienciación de los ciudadanos».

Sin embargo, persisten dificultades, sobre todo con animales procedentes de áreas rurales o de zonas de trabajo que nunca han pasado por el veterinario. Al no llevar chip, «estos siguen contando como abandono». Por ello, Martín Gómez pide que, cuando alguien quiera regalar un animal, acuda a las protectoras y opte por la adopción, ya que «siempre habrá alguno que se adapte a tus necesidades personales o familiares».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas