Montaje OceanGate
Luces y sombras de OceanGate, la multimillonaria compañía responsable de la tragedia del Titan
En los años 80, un equipo de la Woods Hole Oceanographic Institution, realizó el primer descenso al Titanic. Desde este momento, la visión del inmenso trasatlántico y el recuerdo de su trágica historia han sido objeto de interés para los bolsillos más adinerados del planeta. Como resultado nació OceanGate en el año 2009, siendo la primera empresa en ofrecer servicios para poder ver el Titánic, situado a casi 4.000 metros de profundidad.
Hubo que esperar hasta el año 2018 para encontrar las primeras pruebas de inmersión del sumergible Titan —inicialmente llamado Cyclops 2—. Tan solo tres años después comenzaron las famosas inmersiones hacia el Titanic, una práctica que duró menos de lo esperado. Aquel trágico 18 de junio de 2023, el sumergible sufrió una «implosión catastrófica» que acabó con la vida de los cinco tripulantes.
Aproximadamente 1 hora y 45 minutos después del inicio del descenso se perdió comunicación con el Titan y se iniciaron las tareas de búsqueda y rescate en una agónica operación contrarreloj para intentar encontrar a tiempo el sumergible antes de que se agotaran las 96 horas de oxígeno que tenía de soporte vital. Ahora, más de dos años después del trágico suceso, el Servicio de Guardacostas de EE.UU. habría desvelado cómo la mala gestión de la empresa y las pésimas condiciones del sumergible fueron responsables del fatal desenlace.
¿Quiénes iban a bordo del sumergible?
- Hamish Harding, multimillonario británico
- Shahzada Dawood, empresario pakistaní-británico y su hijo Suleman
- Paul-Henri Nargeolet, explorador francés
- Stockton Rush, CEO de OceanGate
«La junta determinó que los principales factores contribuyentes fueron el diseño, la certificación, el mantenimiento y la inspección inadecuados de OceanGate para el Titan. Otros factores incluyen una cultura laboral tóxica en OceanGate, un marco regulatorio nacional e internacional inadecuado para operaciones sumergibles y buques de diseño novedoso, y un proceso de denuncia ineficaz bajo la Ley de Protección del Personal Marino», destaca el comunicado de la Guardia Costera de EE.UU.
Ingresos millonarios
A pesar de que OceanGate comenzó a ofrecer sus primeros descensos en el año 2021, la realidad es que en estos años ha facturado una ingente cantidad de dinero. Solamente en 2023, año en el que tuvo lugar el accidente, la empresa había recaudado casi 37 millones de dólares según adelantó el portal Business Insider.
Cono de cola del sumergible Titan
Las distintas inversiones privadas, unido a las reservas anticipadas de los clientes y la colaboración de entidades como la NASA o la Universidad de Washington generaron unas ganancias millonarias. A todo esto hay que sumar, lógicamente, el precio de cada billete, que llegó a ser de 250.000 dólares por pasajero.
Las familias piden una compensación
En este contexto, a pesar de que el informe de la Guardia Costera de EE.UU. concluyó que las prácticas operativas de OceanGate fueron «críticamente defectuosas», no se menciona ningún tipo de multa administrativa o penal. Recordemos que el CEO de la compañía, Stockton Rush, se encontraba entre la tripulación del sumergible.
De igual manera, Wendy Hollings Weil —viuda de Stockton Rush— no ha sido considerada una ejecutiva con responsabilidad legal personal directa independientemente de su gran patrimonio —el cual oscila entre los dos y cinco millones de dólares—.
Sin embargo, en agosto de 2024, la familia del explorador francés Paul‑Henri Nargeolet presentó una demanda en el estado de Washington buscando 50 millones de dólares por «muerte injusta», alegando negligencia grave y ocultación de fallos estructurales del sumergible Titan. A pesar de ello, varios expertos en la materia han detallado que las posibilidades de obtener una retribución económica se antoja prácticamente imposible.
Imagen de la página web de la empresa OceanGate
El cese de actividades de OceanGate —el cual tuvo lugar a los pocos días de la catástrofe—, así como la posible cobertura de seguro podrían llegar a limitar cualquier compensación efectiva.