Una mujer lleva flores a un ser querido en el Cementerio de la Almudena
El Día de Todos los Santos mantiene su fuerza simbólica y cultural frente a Halloween
El 51,2 % de los españoles se identifica con el Día de Todos los Santos, frente al 10,3 % con Halloween, y un 42,8 % lo define como una jornada de recuerdo a los difuntos
El 1 de noviembre continúa siendo, para la mayoría de los españoles, una fecha de recuerdo y encuentro familiar profundamente arraigada en la cultura nacional. Según un estudio especial del Observatorio de los Servicios Funerarios (OSF), elaborado por Sigma Dos a partir de 1.254 entrevistas en todo el país, más de la mitad de los ciudadanos (51,2 %) se siente más identificado con el Día de Todos los Santos que con Halloween (10,3 %), y un 42,8 % lo define principalmente como un día para recordar a los difuntos. Según otro estudio elaborado por Ipsos para Mémora, esta festividad sigue profundamente arraigada en la sociedad española, con un 58 % de la población que lo celebra cada año.
Aunque un 83,4 % de los encuestados considera que la jornada está perdiendo su sentido religioso, casi la mitad mantiene la costumbre de acudir al cementerio o llevar flores, en la mayoría de los casos acompañados por la familia. Son gestos sencillos pero de gran carga simbólica, que siguen marcando la manera en que la sociedad española afronta la memoria y el paso del tiempo.
«Incluso en una sociedad más laica y diversa, el recuerdo sigue siendo una constante. Todos los Santos es una jornada que une generaciones y creencias distintas. Es la expresión de algo profundamente nuestro: la necesidad de recordar para seguir viviendo», afirma María Dolores Asensi, presidenta del OSF.
La memoria frente a la fiesta
El estudio, realizado entre el 22 y el 25 de octubre de 2025, confirma que el Día de Todos los Santos continúa siendo una tradición viva, pese a los cambios culturales y generacionales. Para cuatro de cada diez españoles, es ante todo una jornada de recuerdo, y para un 23,4 % más, una tradición familiar o religiosa.
En contraste, Halloween despierta simpatía en una minoría: solo un 26,9 % la considera una fiesta divertida, porcentaje inferior al del año anterior (33,5 %). La mitad de los ciudadanos (50,9 %) afirma no celebrarla nunca, y apenas un 11,1% lo hace todos los años, una cifra también en descenso respecto a 2024. Aun así, un 65,6 % cree que la festividad anglosajona está desplazando las costumbres locales, aunque sin eliminar el sentido del 1 de noviembre.
Las diferencias generacionales y políticas también son evidentes. Los votantes del PP (66,8 %) y de Vox (65,2 %) se identifican más con Todos los Santos, mientras que los simpatizantes de formaciones de izquierda, especialmente los jóvenes, muestran mayor afinidad por Halloween.
«Halloween puede ser una fiesta, pero Todos los Santos es una experiencia colectiva. Representa la continuidad entre quienes estamos y quienes estuvieron. Es el día en que España recuerda lo que la hace comunidad», subraya Asensi.
Tradiciones que perduran
Las prácticas más comunes siguen siendo visitar el cementerio o llevar flores (46,8 %), compartir dulces tradicionales como buñuelos o huesos de santo (32,7 %), encender velas (22,1 %) y asistir a misa o celebraciones religiosas (13,8 %). La visita al cementerio es especialmente habitual entre votantes de todos los grandes partidos, lo que demuestra que el recuerdo de los difuntos sigue siendo un valor transversal y arraigado.
«La diversidad política o cultural no borra un hecho común: la memoria sigue siendo un punto de unión nacional. Los rituales funerarios, incluso en su sencillez, cumplen una función social esencial», concluye Asensi.
El estudio se suma a los resultados del II Estudio OSF–Sigma Dos, que destaca la importancia del sector funerario en la vida social española. Según sus datos, el 93,1 % de los ciudadanos considera que los servicios funerarios son esenciales, y el 80,3 % valora su función de acompañamiento. Además, el 87,8 % respalda invertir recursos públicos en la conservación de cementerios y el 74,9 % pide mayor apoyo a las empresas funerarias en zonas rurales.
También crece la demanda de ceremonias más humanas y personalizadas (88,9 %), y nueve de cada diez españoles consideran injusto el actual IVA del 21 %, reclamando un tipo reducido o exento.
El Día de Todos los Santos, más allá de las modas o de la competencia con Halloween, sigue siendo un espejo de lo que España valora: la memoria, la familia y el respeto por quienes ya no están.
Por comunidades
Por territorios, según la encuesta de Ipsos, en el sur del país es donde el arraigo de esta tradición es más profundo. De este modo, en Andalucía y Extremadura, el 63 % califica esta festividad como «muy importante». Además, un 71 % de los encuestados de ambos territorios afirma celebrar todos los años el Día de Todos los Santos, por encima de la media nacional. En cambio, en Cataluña y Madrid, cinco de cada diez de las personas consultadas lo celebran anualmente.
En la zona centro (Castilla y León y Castilla-La Mancha), un 56 % de los encuestados afirma que es «muy importante» mantener esta celebración en el futuro, mientras que en el norte del país (Cantabria, País Vasco, La Rioja, Navarra, Aragón, Galicia y Asturias), la cifra alcanza el 50 %. En el caso de Cataluña, solo cuatro de cada diez de los encuestados consideran muy importante celebrar la festividad.
Por último, en cuanto al significado de este día señalado, es en la zona centro donde más se percibe como un día de recuerdo de los difuntos (64 %), seguida del sur (63 %). La comunidad que ha concentrado más respuestas que define el 1 de noviembre como un festivo más es Madrid (19 %), muy por encima del resto de zonas evaluadas, donde esta opción abarca entre el 6 % y el 13 %. Asimismo, en la zona de Levante (Comunidad Valenciana, Murcia e Islas Baleares) y en Madrid, un 21 % de los encuestados han considerado la festividad como una tradición religiosa.