Carmen frente al Ayuntamiento
Carmen, una vecina de Murcia en huelga de hambre por su inquiokupa: «Me moriré si no actúan»
La situación comenzó cuando alquiló una vivienda a una mujer que, desde el principio, habría mentido sobre su situación económica y personal
Carmen lleva meses viviendo un auténtico calvario. Esta vecina de San Javier, Murcia, ha iniciado una huelga de hambre frente al Ayuntamiento del pueblo para denunciar lo que considera una «grave desprotección» y «abandono» institucional frente a su inquiokupa, una mujer que le está haciendo la vida imposible, y que, debido a su situación no la pueden echar, ya que vive con dos hijos menores, uno marroquí y otro de otro padre.
Según relata la mujer a El Debate, le tiene miedo a salir a la calle, ya sea en coche o andando. «No sé si me la voy a encontrar y va a intentar pegarme», cuenta, y es que la inquiokupa ya le ha amenazado de muerte en varias ocasiones porque, tal y como relata Carmen, desea verla muerta.
La situación comenzó cuando alquiló una vivienda a una mujer que, desde el principio, habría mentido sobre su situación económica y personal. «Entró diciendo que tenía casa propia, pero en realidad estaba cobrando ayudas de Servicios Sociales», explica Carmen, quien confiesa que confió en su palabra pensando que si dejaba de pagar podría recuperar la vivienda, pero la engañó. «Desde entonces mi vida se ha convertido en una pesadilla», revela.
Carmen no quería ningún piso con hijos, puesto que conocía los problemas que podía haber. Sin embargo, la inquilina le convenció: «Me dio 500 euros y entró a la casa. No vi más dinero. Me dijo que me lo pagaría en 15 días, pero no lo hizo». Pasado el tiempo la afectada se dio cuenta de lo que estaba pasando. De hecho, confiesa a este medio, «según su abogado puede estar cinco años sin pagarme».
Al hilo, asegura haber sido víctima de múltiples agresiones físicas y verbales. Además, ha sufrido por parte de su inquiokupa intentos de atropello, robos y daños materiales. «Me ha agredido en cinco ocasiones, me ha humillado, insultado, y hasta rompió una cámara de vigilancia. Incluso ha intentado provocar fuego en la vivienda», detalla Carmen, quien se ha tenido que ir a vivir a casa de su padre por el miedo y la desesperación.
A todo esto se le suma, dice, la dejadez por parte de las autoridades, quienes, según denuncia la afectada, no le han hecho «ni caso». «No tengo protección, ni esperanza de que esto se solucione pronto», asevera con voz entrecortada. Desesperada por la falta de respuesta institucional, ha decidido iniciar una huelga de hambre frente al Ayuntamiento de su localidad. «No me queda otra opción. Si no actúan, me moriré aquí», asegura con firmeza.
A principio pensó en manifestarse frente al juzgado, pero cambió de idea al considerar que no era seguro pasar la noche en esa zona. «He preferido quedarme frente al Ayuntamiento. Al menos aquí me siento un poco más protegida». Sabe que la situación es complicada, pero Carmen reclama justicia, se escuche su caso y se tomen medidas para garantizar su seguridad. «No quiero vivir con miedo. Solo pido justicia», concluye.