La ministra de Sanidad, Mónica García
Mónica García se enfrenta a una nueva huelga de médicos por un Estatuto Marco que se le atraganta
La ministra ha intentado escurrir el bulto hacia las comunidades preguntándoles su posicionamiento sobre las peticiones del Comité de Huelga
Este miércoles y jueves vuelve a estar marcado por una huelga de médicos en la que prácticamente todas las comunidades se verán afectadas. El motivo es el mismo que la del pasado mes de diciembre: «lograr un estatuto propio que dignifique la labor profesional y ponga fin a las injustas condiciones laborales que arrastra el colectivo», tal y como destacan desde Amyts, uno de los sindicatos convocantes.
En concreto, ha sido la Agrupación por un Estatuto Médico y Facultativo (Apemyf), que aglutina varios sindicatos autonómicos, la que ha llamado a estas jornadas de paro que están emplazados a secundar 175.000 facultativos entre médicos de atención primaria y hospitalaria. Esto se produce tras meses de negociaciones infructuosas de los agentes sociales con la ministra de Sanidad, Mónica García, que presume de ser médico mientras aglutina un gran rechazo por parte de sus compañeros.
La huelga será secundada en las comunidades de Madrid, Cataluña, País Vasco, Galicia, Canarias, Asturias, Aragón, Comunidad Valenciana, Murcia y La Rioja, así como en los servicios de Atención Primaria de todo el país. A ello se sumará, además, una concentración en la capital este miércoles a las 10 de la mañana, que partirá del Congreso de los Diputados y concluirá frente al Ministerio de Sanidad.
Con este panorama, García ha decidido escurrir el bulto y enviar una carta a las comunidades solicitando que se pronuncien sobre las reivindicaciones planteadas por los sindicatos. En la misiva, celebra el preacuerdo alcanzado la semana anterior con los sindicatos del ámbito de negociación general sobre el texto definitivo del Estatuto Marco. Sin embargo, estas organizaciones condicionan su apoyo final a un pacto retributivo, que debe ser negociado con Hacienda y Función Pública.
La ministra subraya que las propuestas de los huelguistas afectan de forma directa a la planificación y gestión del personal del Sistema Nacional de Salud, por lo que su tratamiento exige una posición clara por parte de las comunidades. Así, solicita a los consejeros autonómicos que se pronuncien con vistas a formular, si procede, una recomendación conjunta en el Consejo Interterritorial.
La respuesta de las comunidades
Las comunidades del PP, por su parte, han criticado a García, por trasladarles la responsabilidad del estatuto marco y le han exigido que «rectifique el rumbo», abandone una gestión «claramente sectaria» del proceso y convoque a todos los actores implicados en la reforma. En su misiva, los consejeros trasladan su «voluntad de diálogo y cooperación institucional», pero siempre en base al «respeto competencial, la transparencia, el rigor técnico y la corresponsabilidad financiera».
Por ello, consideran inaceptable que la ministra «haya llegado a preacuerdos parciales con una parte de los profesionales», pero haya excluido a otros (los médicos), y ahora pretenda «trasladar la responsabilidad a las comunidades autónomas de una situación caracterizada por la falta de rigor, la ausencia de informes y un evidente clima de confrontación».
Los populares rechazan la utilización que está haciendo Mónica García de reforma del estatuto marco como un «instrumento de confrontación», con el que está enfrentando a categorías profesionales, administraciones e incluso «ministerios del propio Gobierno», y le exigen que «abandone una gestión claramente sectaria del proceso».
Mejoras retributivas o jubilación anticipada
El motivo de esta huelga, según explican desde el Colegio Oficial de Médicos de Málaga, «no es salarial, ni es una reivindicación corporativista, ni responde a intereses ocultos», sino el «rechazo unánime» de la profesión médica al borrador del nuevo Estatuto Marco presentado por el Ministerio de Sanidad. «Llevábamos mucho tiempo esperando un nuevo Estatuto y, sin embargo, cuando ha llegado nos hemos llevado una gran decepción», subrayan.
Para los facultativos, el texto que impulsa Mónica García los ningunea, ignora sus responsabilidades y pasa por alto los problemas estructurales que arrastran desde hace décadas. «Los médicos estamos cansados de que se confunda vocación con explotación, de que se dé por hecho que aceptaremos cualquier condición laboral, por injusta o desproporcionada que sea, porque 'hemos nacido para esto'», expone el presidente del Colegio, Pedro J. Navarro.
Los convocantes denuncian que la reforma del Estatuto Marco es insuficiente y reclaman al Ministerio de Sanidad que negocie mejoras urgentes. Entre sus principales reivindicaciones figuran un nuevo modelo de carrera profesional, mejoras retributivas (guardias, carrera, residentes), jubilación anticipada, reconocimiento de la singularidad médica, igualdad en la valoración de servicios prestados, creación de una Mesa de Concertación Médica y mejores condiciones específicas para colectivos como los MIR y la Odontología de Atención Primaria.