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Un grupo de médicos en un quirófano

Un grupo de médicos en un quirófano

Indignación en Italia por el caso de Tommaso, un niño de dos años al que trasplantaron un corazón «quemado»

Los seis médicos y paramédicos implicados en todo el proceso están bajo investigación, acusados de complicidad en causar lesiones graves por negligencia

Tommaso tiene solo dos años y cuatro meses, y está luchando por su vida. El trasplante de un corazón «quemado» fue causa de ello. Ahora, tras varios meses de investigación, la Fiscalía de Nápoles ha dado un nuevo paso para esclarecer lo que pasó hace dos meses en el hospital Monaldi de Nápoles, donde fue operado.

Tras conocer los hechos, los Carabineros de la NAS (Unidad Nacional Anticorrupción) de Nápoles confiscaron el contenedor en el que transportaron el corazón, informa el medio italiano La Stampa. Gracias a esto determinarán si el órgano vital se dañó en el transporte del hospital de Bolzano al hospital Monaldi de Nápoles, algo que ven muy probable.

Según los primeros informes, el corazón se conservó con hielo seco, que alcanza temperaturas extremadamente bajas y puede causar quemaduras en el tejido, comprometiendo su viabilidad. Es por esto mismo que también la zaja será analizada, ya que está creada con un sistema especial para mantener órganos a temperaturas controladas.

Tal y como ha confirmado el medio italiano, los seis médicos y paramédicos implicados en todo el proceso están bajo investigación, acusados de complicidad en causar lesiones graves por negligencia. El caso ha llegado al Ministerio de Sanidad del país mediterráneo, que ha ordenado enviar inspectores a los dos hospitales implicados.

Su madre espera un milagro

Tommaso, el pequeño afectado, depende de estar conectado a una máquina de oxigenación por membrana extracorpórea. El 23 de diciembre ingresó en el hospital de Nápoles, y lo que parecía ser una operación que le iba a cambiar su vida para bien fue todo lo contrario. El corazón llegó mal, y, a pesar de ello, los facultativos procedieron con la operación.

Desde entonces, Tommaso permanece en cuidados intensivos, y su madre Patrizia espera con desesperación un milagro. Para que la situación se revierta, necesitan un nuevo órgano, pero es de vital importancia que el niño siga estable y sano, ya que si no, no podrían realizarle el nuevo trasplante. «Cada día está peor», afirma la madre del pequeño y recoge La Stampa.

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