Otra gran duda que puede surgir con respecto a estos productos es el por qué de su nombre
Descubre la diferencia entre las pilas AA y AAA
Mandos a distancia, relojes o básculas, entre otros muchos dispositivos de uso doméstico, todos las usan para poder funcionar
Es imposible entender nuestro día a día sin pilas. Mandos a distancia, relojes o básculas, entre otros muchos dispositivos de uso doméstico, todos las usan para poder funcionar. Concretamente, las denominadas AA y AAA. Pero, ¿qué diferencias hay entre las dos?
La primera de ellas es el tamaño. Mientras la pila AA posee unas dimensiones intermedias, la AAA es más ligera y reducida y normalmente se usa en artilugios más pequeños o que no necesitan de tanta energía para un correcto funcionamiento.
La segunda gran diferencia entre una y otra es el rendimiento que dan. La pila AAA, que como hemos comentado es más pequeña, también tiene una menor capacidad energética, por lo que durará menos que la AA. Por esa mezcla entre las dimensiones reducidas y su fuerza esta última se estableció hace ya tiempo como la opción más usada por la mayoría.
El significado
Otra gran duda que puede surgir con respecto a estos productos es el por qué de su nombre, qué significado hay detrás de las siglas AA y AAA. Pues, principalmente, hacen referencia a la dimensión de la pila.
Atendiendo al sistema de clasificación cilíndrica, a mayor número de letras, más reducido y compacto será el tamaño. La A fue el primer modelo. Posteriormente, llegarían la AA y la AAA, siendo la primera de un tamaño y capacidad energética superior a la segunda. Incluso, existe un tipo de pila que va más allá, la AAAA, que es muy pequeña y se usa para dispositivos que no pueden disponer de un espacio más grande.
Cabe destacar que tanto su tamaño como su denominación atienden a normas impuestas por la Comisión Electrotécnica Internacional y el American National Standards Institute.
El origen
Y, ¿cómo surgió el modelo de designación mediante siglas? Para saberlo hay que remontarse al pasado siglo, cuando las dispositivos electrónicos empezaron a coger peso en el día a día de los ciudadanos. Al no haber unos estándares, las pilas que se fabricaban no tenían un tamaño común, dificultando mucho su distribución y posterior utilización.
Entonces, se decidió crear un sistema de dimensiones uniforme que dio lugar a esta denominación por letras. Las elegidas fueron la A, B, C y D, aunque las que se acabaron imponiendo fueron las primeras, gracias en parte a las características ya comentadas.