Decenas de médicos durante una concentración convocada por el Sindicato Médico contra el Estatuto Marco
Médicos denuncian que el nuevo Estatuto Marco les niega los mismos derechos laborales que al resto de trabajadores
Critican especialmente el borrador recientemente validado y cuestionan que continúe manteniendo un modelo de trabajo basado en las guardias obligatorias de larga duración
Un grupo de médicos ha lanzado una dura carta dirigida a los responsables de la negociación del nuevo Estatuto Marco en la que denuncia las condiciones laborales que soporta el colectivo y reclama que se les apliquen los mismos derechos en materia de descanso, prevención de riesgos y salud laboral que al resto de trabajadores.
En el escrito, los facultativos aseguran que la carta nace «desde un profundo agotamiento» y la definen como una «petición de auxilio» procedente de los hospitales y centros de salud. Los profesionales afirman haber alcanzado «el límite» de su capacidad física y mental tras años sosteniendo la asistencia sanitaria y formando a las nuevas generaciones de especialistas.
Los médicos critican especialmente el borrador del nuevo Estatuto Marco recientemente validado y cuestionan que continúe manteniendo un modelo de trabajo basado en las guardias obligatorias de larga duración. «¿Por qué consideran que los médicos no somos merecedores de las mismas condiciones de salud, protección y descanso que el resto de los trabajadores?», plantean en la carta.
El colectivo sostiene que la principal reivindicación de un Estatuto Médico propio no responde a la búsqueda de privilegios, sino a la necesidad de adaptar la regulación laboral a las particularidades de la profesión. Según denuncian, aunque comparten el mismo marco normativo que el resto del personal sanitario, no disfrutan de los mismos derechos laborales.
En este sentido, recuerdan que la respuesta habitual de la Administración y de los sindicatos cuando solicitan poner fin a las jornadas ininterrumpidas de 24 horas es que la asistencia sanitaria debe garantizarse las 24 horas del día durante todo el año y que, sin la denominada jornada complementaria, el sistema sanitario sería «insostenible».
Sin embargo, consideran que este argumento evidencia una contradicción. Si las guardias médicas son la fórmula que garantiza la viabilidad económica y asistencial del sistema, se preguntan por qué ese mismo modelo no se extiende al resto de categorías profesionales del ámbito sanitario.
«Sabemos que la respuesta jamás se pronuncia en las mesas de negociación», afirman los facultativos, quienes sostienen que imponer jornadas continuadas de 17 o 24 horas a cualquier otro trabajador sería considerado una práctica «abusiva, inasumible y de una penosidad inaceptable».
Por ello, denuncian que la sobrecarga de trabajo de los médicos se haya convertido en «la única moneda de cambio aceptable» para garantizar el funcionamiento del sistema sanitario público y lamentan que los límites en materia de prevención de riesgos laborales que se defienden para otros sectores no se apliquen a la profesión médica.
Lejos de reclamar un trato preferente, concluyen que su única exigencia es que se respeten los mismos estándares de protección de la salud laboral que para el resto de trabajadores. «No les pedimos privilegios. Les pedimos, sencillamente, que apliquen para nosotros las mismas líneas rojas de prevención de riesgos, descanso y salud laboral que exigen con contundencia para los demás», señalan. A su juicio, resulta «imposible cuidar de la salud de la población cuando la estructura nos obliga a sacrificar la nuestra».