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Cumbre del pico Aneto

Cumbre del pico Aneto, cuyo glaciar es el más extenso del sistema pirenaicoWikimedia Commons/Valugi

Montañismo

¿Qué peligro de derrumbamiento hay en los glaciares españoles?

Los expertos advierten de que tragedias como la de los Alpes, ocurrida el pasado fin de semana, serán cada vez más frecuentes en todo el mundo en las décadas venideras

El desprendimiento de una parte del glaciar de la Marmolada (Alpes italianos) el pasado fin de semana dejó un balance demoledor: diez personas murieron a consecuencia del derrumbe y otras diez permanecen todavía desaparecidas, sin apenas esperanzas de ser halladas con vida. El aumento de las temperaturas, provocado por el cambio climático, ha abierto la veda a un fenómeno que según los expertos se repetirá cada vez con mayor frecuencia en el futuro. ¿Y en España? ¿Cuáles son en estos momentos las probabilidades de que una escena así se replique en nuestro país?

Al igual que en el resto del mundo, las condiciones en las que se encuentran los glaciares españoles son ciertamente desalentadoras. La evidencia más reciente de ello es el proyecto ADAPYR del Observatorio Pirenaico de Cambio Climático (OPCC), presentado en mayo y cuyas conclusiones reflejan un dato calamitoso: más de la mitad de las masas de hielo de los Pirineos han desaparecido desde 1983 y solo 20 permanecen todavía en activo. De ellos, según el OPCC, no hay uno solo que no se encuentre en «delicado estado de equilibrio».

No es para menos: la temperatura media anual de la cordillera ha aumentado en 1,6 grados entre el período analizado (1959-2020; siendo el 2020 el mes más cálido de los últimos 62 años) al tiempo que la precipitación media ha disminuido un 8 %. El año pasado, un estudio del Instituto Pirenaico de Ecología cifró en un 23,2 % la superficie total derretida entre 2011 y 2020, con una disminución promedia del espesor de 6,3 metros.

Alerta sobre el Aneto

Uno de los enclaves sobre el que más llama la atención el proyecto es el monte Aneto, el más alto de la cadena, cuya superficie ha perdido a día de hoy más de la mitad de su extensión (53 %). En los últimos días, de hecho, la propia Guardia Civil ha llegado a pedir a los montañistas que lo transiten extremar las precauciones por peligro de derrumbamientos.

Las condiciones del pico rey del Pirineo son evaluadas cada año en una reunión integrada por diversas entidades a finales de agosto o septiembre. Sin embargo, este año se han adelantado un par de meses debido en gran parte a las altas temperaturas registradas en junio en la provincia de Huesca, lo que ha convertido al Aneto en un «punto de especial peligro» tanto para el alto número de personas que lo suben como para el personal con experiencia y material adecuados.

Este incremento de las temperaturas ha derretido la capa superficial y ha dejado hielos muy duros, poco aptos para accesorios como crampones o piolets. La presencia, en paralelo, de rocas duras o incluso grandes grietas a pocos metros de las rutas habituales de ascenso y descenso completa el listado de agravantes de riesgo. Por todo ello, desde el Instituto Armado se hace un llamamiento a la prudencia y a prestar especial atención a las actividades que se pretendan realizar en la zona.

Al margen del aviso, no hay nada que invite al optimismo respecto a la situación de los glaciares españoles, cuyo tamaño total ya es de solo cinco kilómetros cuadrados. Los expertos del OPCC estiman que el glaciar del Aneto se partirá en dos en algún momento de los próximos cinco años; y sitúan la fecha de caducidad del resto, ya muy debilitados, entre el 2040 y el 2070. El proceso, coinciden toda la comunidad, es ya irreversible.

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