Pico de coral
Las aves exóticas invasoras comen terreno a las nativas españolas: «No hay mucho que hacer»
El ascenso de temperaturas podría favorecer su supervivencia en ambientes más cálidos y provocar que «potencialmente desplazaran a las especies nativas», alerta la investigadora
El aumento global de temperaturas producto del cambio climático podría favorecer a las especies exóticas invasoras (EII) y producir un declive en las aves nativas en España, debido a la mejor tolerancia de estas especies al calor, según ha expuesto un estudio realizado por varios investigadores de la Universidad de Extremadura.
Entre ellos, Elena García López de Haro, quien explica a EFE en una entrevista que, en los resultados, las invasoras presentaron un límite de tolerancia termal al calor seis grados mayor que las nativas, lo que «les otorga una ventaja adaptativa en el contexto del calentamiento global», según indica el estudio.
El ascenso de temperaturas podría favorecer su supervivencia en ambientes más cálidos y provocar que «potencialmente desplazaran a las especies nativas», alerta la investigadora.
Además, una vez introducidas, estas aves podrían expandirse a «áreas que ahora son más frías y que quizás tienen un filtro climático mayor para ciertas especies», pero que, en un futuro, se tornarían más factibles para su invasión.
En el estudio se testaron los límites de tolerancia termal al calor de tres aves exóticas invasoras: el pico de coral, el bengalí rojo y el obispo coronigualdo; y de tres especies nativas con tamaños similares: el jilguero europeo, el verdecillo y el carbonero común, en la cuenca mediterránea.
La experta argumenta que esta mayor tolerancia a altas temperaturas se debe a una serie de estrategias de termorregulación más eficientes, por las cuales las especies invasoras muestran puntos de inflexión más altos. «Sus mecanismos disipatorios del calor comienzan a actuar de forma más tardía», aclara, consiguiendo una mayor eficiencia a la hora de conservar el agua y la energía.
Esta amplia diferencia de tolerancia termal «les permite, aparte de vivir más, también tener más capacidades de forrajeo (conductas encaminadas a conseguir alimento) o de realizar otras actividades», explica García.
La investigadora señala que otros estudios muestran que el declive de las aves nativas es previsible con el aumento de temperaturas y que, aunque su estudio no analizó directamente la competencia entre especies, al compartir recursos, las invasoras «podrían incrementar este fenómeno».
Especies invasoras
Estas especies, así como otras más conocidas como la cotorra, que acostumbran llegar a nuevos hábitats de la mano humana, que es la que los transporta, se suelen convertir en potenciales adversarias de aves nativas por los recursos del lugar.
Aparte de la competición, también pueden generar impactos en el medio. Los nidos de las cotorras, muy pesados, pueden dañar árboles o tendidos eléctricos; y la alimentación del pico de coral, basada en plantas invasoras, favorece su dispersión.
Según datos facilitados a EFE por varios especialistas el pasado octubre, el desarrollo urbanístico y energético, tanto en ciudades como en entornos rurales, y el incremento de las EEI ponen en riesgo de extinción hasta a 90 especies de aves, un 25 % del total de las existentes en España.
García advierte de los peligros de la comercialización de aves exóticas, aún no consideradas invasoras, «que se traen de fuera porque son más bonitas o más vistosas» y que potencia el riesgo de invasión.
Aunque este tipo de estudios ofrecen información fisiológica de las aves que pueden ayudar a predecir su distribución, y marcar las zonas donde priorizar la conservación, su venta «debería estar mucho más controlada, porque al final, una vez que las especies están ya naturalizadas, no hay mucho más que hacer», alega.
Más allá del impacto visual en el entorno, las invasiones suponen una reducción del número de especies y, por tanto, de las relaciones tróficas dentro de los ecosistemas, «haciendo que estos sean menos resilientes y puedan ser más susceptibles a problemas, enfermedades o virus», asevera la experta al destacar la importancia de conservar la diversidad en el planeta.