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El humo se eleva con fuerza debido a los fuertes vientos durante el incendio Hawk

El humo se eleva con fuerza debido a los fuertes vientos durante el incendio HawkGetty Images via AFP

Más de 40.000 evacuados por un incendio forestal en el oeste de Estados Unidos

La evolución del denominado fuego Hawk preocupa por la velocidad con la que está extendiéndose: solo durante las últimas 24 horas, ha avanzado por aproximadamente 6.087 hectáreas

Las autoridades de Nevada, en el oeste de Estados Unidos, han pedido a miles de personas que abandonen sus viviendas ante el rápido avance de un incendio forestal que se aproxima a la ciudad de Reno. El fuego, favorecido por el viento, continúa propagándose y ha llevado a las autoridades a ordenar evacuaciones mientras los servicios de emergencia trabajan para contener las llamas.

Alrededor de 42.000 personas ya han tenido que abandonar sus hogares como consecuencia del incendio, mientras que otras 45.000 han recibido instrucciones para permanecer preparadas ante la posibilidad de que también tengan que marcharse. La alcaldesa de Reno, Hillary Schieve, detalló estas cifras en declaraciones a la cadena CNN.

La evolución del denominado incendio Hawk preocupa especialmente por la velocidad con la que está extendiéndose. Solo durante las últimas 24 horas, el fuego ha avanzado por aproximadamente 6.087 hectáreas. En la tarde del domingo, las llamas se encontraban a unos ocho kilómetros al noroeste de Reno, una zona metropolitana que cuenta con más de 280.000 habitantes.

El incendio no solo ha obligado a poner en marcha evacuaciones preventivas y a mantener en alerta a decenas de miles de residentes. Las llamas ya han alcanzado algunas viviendas situadas en la cima de las montañas y han provocado seis heridos, según informaron medios locales. Entre las personas afectadas se encuentran tres integrantes de los equipos de emergencia desplegados para hacer frente al fuego.

La intensidad alcanzada por las llamas ha llevado a InciWeb, una página web del Gobierno estadounidense dedicada al seguimiento de este tipo de emergencias, a señalar que el incendio presenta un «comportamiento extremo». El viento está contribuyendo a impulsar el fuego y dificulta la situación en una zona donde las autoridades mantienen la atención puesta en la evolución de las llamas y en su proximidad a áreas habitadas.

La magnitud del incendio también puede apreciarse en las imágenes difundidas a través de las redes sociales. Fotografías y vídeos publicados en X por el servicio local de bomberos muestran grandes llamas extendiéndose por las cumbres montañosas próximas a Reno. Sobre la zona se levantan además enormes columnas de humo, visibles desde distintos puntos cercanos a la ciudad.

Ante este escenario, el gobernador de Nevada, Joe Lombardo, ha declarado el estado de emergencia en el condado de Washoe, donde se encuentra Reno. La decisión responde a la rápida evolución del incendio y a la amenaza que representa para las zonas residenciales situadas en su trayectoria.

La orden del gobernador advierte de que el incendio «se está propagando rápidamente y amenaza viviendas y otras estructuras». La declaración de emergencia se produce mientras continúan las evacuaciones y miles de residentes permanecen pendientes de las instrucciones de las autoridades ante la posibilidad de que el perímetro afectado siga ampliándose.

Reno se encuentra en el noroeste del estado de Nevada, próxima a la frontera con California. La ciudad está también cerca de la zona turística del lago Tahoe, situada en la cordillera de Sierra Nevada. La ubicación del incendio y su avance hacia áreas habitadas han obligado a reforzar los llamamientos dirigidos a los residentes para que estén preparados y puedan abandonar sus viviendas con rapidez en caso de recibir una orden de evacuación.

El jefe de bomberos local, Richard Edwards, ha insistido precisamente en la necesidad de que la población permanezca preparada para salir inmediatamente de sus hogares. Su recomendación es que los residentes no esperen más de lo necesario si consideran que su seguridad puede estar amenazada y que estén en condiciones de evacuar en cuanto las autoridades así se lo indiquen, o incluso antes.

Mientras los servicios de emergencia continúan trabajando sobre el terreno, la prioridad se centra en proteger a la población ante un incendio que, después de crecer unas 6.087 hectáreas en apenas 24 horas, mantiene bajo amenaza viviendas y otras estructuras. Las evacuaciones afectan ya a decenas de miles de personas y otras 45.000 permanecen preparadas para abandonar sus casas si el avance de las llamas obliga a ampliar las órdenes de salida.

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