El hallazgo ha generado preocupación sobre la gestión de la privacidad
Inteligencia artificial
Tus charlas con ChatGPT no son tan privadas: más de 10.900 ya están en Google
Una vez compartido un chat bajo esa modalidad, la conversación podía quedar disponible de forma indefinida en internet
Una reciente investigación ha sacado a la luz un problema de privacidad que afecta a los usuarios de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT y Perplexity. Según los datos publicados, más de 10.900 conversaciones de ChatGPT y casi 96.000 de Perplexity han quedado indexadas en buscadores como Bing o Google, lo que significa que cualquier persona con los conocimientos adecuados podría acceder a ellas.
La causa de esta exposición, según advierte María Aperador, criminóloga especializada en ciberseguridad, radica en una función de ChatGPT que permitía compartir conversaciones mediante un enlace público. Si el usuario activaba la opción de hacer visible el chat, ese contenido podía ser rastreado por motores de búsqueda.
«Lo que muchos no sabían es que al compartir sus conversaciones podían estar dejando información personal accesible para cualquiera», advierte.
El problema no radica en que OpenAI o Perplexity filtraran información privada de manera automática, sino en que muchos usuarios no eran conscientes de las implicaciones de habilitar enlaces públicos. Una vez compartido un chat bajo esa modalidad, la conversación podía quedar disponible de forma indefinida en internet, salvo que el enlace fuera eliminado manualmente por el propio usuario.
Recomendaciones
Los especialistas recomiendan revisar de inmediato la configuración de privacidad de estas plataformas y comprobar si existen chats publicados con enlaces públicos. En caso afirmativo, aconsejan eliminarlos para evitar riesgos futuros. También insisten en la necesidad de extremar la precaución antes de compartir conversaciones, especialmente cuando contienen datos sensibles.
El hallazgo ha generado preocupación sobre la gestión de la privacidad en la era de la inteligencia artificial, en la que millones de usuarios interactúan diariamente con sistemas como ChatGPT sin ser del todo conscientes de cómo se manejan sus datos.
Más allá del impacto reputacional para las compañías, esta situación abre un debate sobre la responsabilidad de las plataformas a la hora de advertir con claridad sobre las consecuencias de compartir información en abierto.