Europa busca su propia soberanía del dato
Seis plataformas europeas (y una española) para guardar datos fuera de las grandes tecnológicas
La preocupación por la privacidad y la soberanía digital impulsa el interés por servicios europeos de almacenamiento en la nube. Frente a Google Drive o iCloud, varias plataformas nacidas en Europa prometen guardar los datos de los usuarios bajo legislación europea y con mayor protección
Durante años, el almacenamiento en la nube ha estado dominado por las grandes tecnológicas estadounidenses. Servicios como Google Drive, iCloud o OneDrive se han convertido en herramientas habituales para millones de usuarios que guardan allí documentos, fotografías o copias de seguridad de su vida digital. Sin embargo, la aparición de Office.eu ha puesto en valor alternativas que existen desde hace años.
En los últimos años han surgido varias plataformas desarrolladas en Europa que buscan competir en este terreno. Su principal argumento es almacenar los datos bajo legislación europea y ofrecer mayores garantías de privacidad. Algunas de estas soluciones ponen el interés en el cifrado extremo, otras en el software abierto y algunas en modelos de almacenamiento alternativos.
Entre ellas destacan seis servicios que empiezan a ganar visibilidad entre usuarios que buscan escapar de la dependencia de Silicon Valley. Y hay una española.
Proton Drive
Uno de los proyectos europeos más conocidos es Proton Drive, desarrollado por la empresa suiza Proton, conocida por su servicio de correo electrónico cifrado Proton Mail.
El servicio de almacenamiento forma parte de un ecosistema que también incluye calendario y VPN. Su principal característica es el cifrado de extremo a extremo, lo que significa que los archivos están protegidos de manera que ni siquiera la propia compañía puede acceder a su contenido.
Proton Drive
Los servidores se encuentran en Suiza, un país con una legislación especialmente estricta en materia de privacidad. Esta combinación ha convertido a Proton en una opción popular entre periodistas, activistas o usuarios especialmente preocupados por la seguridad de sus datos.
Proton Drive tiene un plan básico gratuito de 5 Gb y el modelo Unlimited de 500 GB por 9,99 euros al mes.
pCloud
Otra de las plataformas europeas más extendidas es pCloud, también con sede en Suiza. A diferencia de otros servicios basados exclusivamente en suscripción, pCloud se ha hecho popular por ofrecer planes de pago único que permiten disponer de almacenamiento de por vida.
pCloud
El servicio funciona de manera similar a Dropbox o Google Drive, con aplicaciones para ordenador y dispositivos móviles y sincronización automática de archivos.
Además, ofrece una función adicional llamada pCloud Crypto que permite cifrar archivos de forma avanzada antes de almacenarlos en la nube.
La nube de 500 Gb tiene un precio de 49,99 euros al año, también hay 2Tb (99,99 euros) y 10Tb (299,99 euros). Los planes para siempre ofrecen 500 Gb (199 euros), 2Tb (399 euros) y 10Tb (1.190 euros).
Tresorit
Tresorit es otro servicio europeo centrado en la protección de datos. La plataforma nació en Hungría y posteriormente trasladó su sede a Suiza, consolidándose como una de las soluciones más seguras del mercado.
Aunque su modelo de negocio principal está dirigido a empresas, también ofrece planes para usuarios individuales. Su sistema de cifrado de extremo a extremo garantiza que los archivos permanecen protegidos incluso durante su transferencia entre dispositivos.
Tresorit
Por este motivo es una herramienta utilizada con frecuencia por profesionales que manejan información sensible, como abogados, consultores o empresas tecnológicas.
Los precios para uso privado tienen descuentos en suscripciones por 12 meses. En el caso de 50 Gb el precio es de 3,99 euros al mes; para 1Tb el precio es de 9,99 euros y en 4Tb se pagan a 23,99 euros al mes.
Internxt, la apuesta española
Entre las plataformas europeas también destaca Internxt, una empresa fundada en Valencia que busca competir con los grandes servicios de almacenamiento ofreciendo una infraestructura centrada en la privacidad.
Internxt
Internxt apuesta por un sistema de cifrado de conocimiento cero, lo que implica que únicamente el usuario tiene acceso a las claves que permiten descifrar los archivos almacenados.
La empresa también ha apostado por el software abierto en parte de su tecnología, un elemento que pretende reforzar la transparencia del sistema y facilitar auditorías externas.
Internxt tiene planes anuales y de por vida. En el caso del anual, el Esencial de 1 Tb tiene un precio de 24 euros al año; el de 3 Tb, 48 euros al año y el de 5 Tb, 72 euros al año. En los planes de por vida, el usuario puede pagar 380 euros por 1 Tb; 580 euros por 3 Tb y 780 euros por 5 Tb.
Nextcloud
Nextcloud representa una nube diferente. No es un servicio único gestionado por una empresa concreta, sino una plataforma de software abierto que permite crear nubes privadas.
Nextcloud
El sistema puede instalarse en servidores propios o contratarse a través de proveedores de hosting europeos que ofrecen el servicio ya configurado.
Esta flexibilidad ha convertido a Nextcloud en una opción habitual para administraciones públicas y organizaciones que quieren mantener el control total de sus datos.
Icedrive
Entre las alternativas más recientes se encuentra Icedrive, una plataforma británica que ha ganado popularidad por su diseño.
Icedrive
El servicio ofrece aplicaciones para ordenador y móvil. También incorpora cifrado avanzado basado en el algoritmo Twofish para proteger los archivos almacenados.
Los precios de Icedrive son mensuales o anuales. El almacenaje Pro supone 59 euros al año por 2 TB; el Pro Plus, 89 euros por 4 Tb y el Pro Max 149 euros por 6 Tb.
Soberanía digital
El crecimiento de estas plataformas no se explica únicamente por razones tecnológicas. En Europa existe una necesidad cada vez más intensa sobre la dependencia de infraestructuras digitales desarrolladas en Estados Unidos.
La mayor parte de los servicios de almacenamiento que utilizan los ciudadanos europeos pertenecen a empresas estadounidenses, lo que plantea dudas sobre la jurisdicción de los datos y el control real sobre la información personal.
Por ello, tanto gobiernos como empresas tecnológicas europeas están impulsando proyectos que buscan ofrecer alternativas propias en ámbitos clave como el almacenamiento, la inteligencia artificial o los servicios en la nube.
Aunque las plataformas europeas todavía están lejos de igualar la escala de gigantes como Google o Microsoft, el interés por soluciones centradas en la privacidad sugiere que el mercado podría cambiar en los próximos años.
Decidir dónde se guardan los datos personales se ha convertido en una cuestión estratégica tanto para los usuarios como para los países que quieren mantener el control de su infraestructura tecnológica.