Se trata de una práctica «cada vez más habitual» en la que los cajeros son trucados
La técnica cada vez más habitual con la que pueden clonarte la tarjeta en un cajero
La especialista alerta sobre una técnica cada vez más habitual en cajeros automáticos manipulados para clonar tarjetas bancarias y robar dinero a los usuarios
Los cajeros automáticos pueden convertirse en un punto de riesgo cuando son manipulados con dispositivos destinados a copiar tarjetas bancarias. María Aperador, experta en ciberseguridad, ha advertido sobre una técnica que permite a los delincuentes obtener los datos de la tarjeta y el PIN introducido por la víctima.
Según explica, se trata de una práctica «cada vez más habitual» en la que los cajeros son trucados para que, cuando una persona introduce su tarjeta y marca su clave, los criminales puedan clonarla y acceder posteriormente al dinero de la cuenta.
La operación fraudulenta se produce en el momento en que el usuario utiliza el cajero sin percatarse de que ha sido manipulado. De este modo, los delincuentes buscan capturar tanto los datos de la tarjeta bancaria como el número PIN introducido durante la operación.
María Aperador insiste en la importancia de extremar la precaución antes de realizar cualquier gestión. «Hay que tener mucho cuidado y revisar siempre cualquier signo inusual que veamos», subraya la experta.
La advertencia se centra, por tanto, en observar el cajero antes de introducir la tarjeta, especialmente si presenta piezas extrañas, elementos mal encajados o cualquier detalle que pueda resultar sospechoso. Esta revisión previa puede ayudar a detectar una posible manipulación y evitar que los datos bancarios queden comprometidos.
Otras precauciones
En este tipo de situaciones, conviene actuar con prudencia y no continuar con la operación si el terminal genera desconfianza. También resulta recomendable proteger el teclado al introducir el PIN y comprobar que la ranura de la tarjeta, la pantalla y la zona del cajero no presentan elementos añadidos o fuera de lo normal.
La clave, según el mensaje de la especialista, está en mantener una actitud preventiva. Una simple revisión visual antes de utilizar el cajero puede marcar la diferencia entre una operación segura y un intento de fraude bancario.