Logotipo de la NASA en la entrada del Complejo de Visitantes del Centro Espacial Kennedy en Merrit Island, Cabo Cañaveral, Florida
Ciencia
Un informe de 2024 ya anticipó la dramática situación de la NASA: «Está en una encrucijada»
A pesar de su histórica y vital relevancia en el campo de la ciencia desde su fundación en 1958, la NASA ha venido enfrentándose en los últimos años a desafíos que amenazan su capacidad de liderazgo a futuro
A inicios de este mes, el cambio de decisión de ocho senadores demócratas ayudó a avanzar en el acuerdo de financiación para reabrir el Gobierno de Estados Unidos. Dicho acuerdo incluiría una nueva medida provisional para extender la financiación del Ejecutivo norteamericano hasta enero, ayudando a financiar varias agencias clave.
Una de las entidades que continúan sufriendo este parón gubernamental es la NASA. Desde el pasado 1 de octubre, la falta de financiación por parte del gobierno federal obligó a paralizar casi por completo las operaciones de la agencia espacial. A esto hay que sumar que de cara a 2026 la propuesta presupuestaria plantea una reducción del 24 % del total destinado a la NASA, y un ajuste aún más drástico del 47 % en su programa científico.
Para entender cómo se llegó a este punto, es necesario remontarse al mes de julio, cuando la cadena CBS News adelantó que cerca de 4.000 empleados habían solicitado abandonar voluntariamente la agencia. Esta decisión se enmarcaba dentro de la segunda fase de un programa federal de renuncias voluntarias promovido desde el Gobierno estadounidense. A través de este plan, los trabajadores podían acogerse a una salida diferida que les permitía continuar recibiendo su salario durante varios meses tras la renuncia.
No obstante, la situación continuó empeorando de forma alarmante. A los casi 4.000 trabajadores que se acogieron al programa de renuncias se sumaban en las últimas semanas cerca de 15.000 empleados enviados a casa sin remuneración, afectados directamente por el parón presupuestario.
Este parón, el más largo que sufre la agencia en toda su historia, recuerda a los episodios vividos en 2013 y 2018, fechas en la que la NASA tuvo que parar su actividad durante 16 y 35 días, respectivamente.
Ahora, mientras la NASA vive el cierre más largo de toda su historia, hay que destacar un informe de septiembre de 2024, que ya anticipó la dramática situación de la entidad. El informe NASA at a Crossroads (La NASA está en una encrucijada), publicado por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos, expone que, a pesar de su histórica y vital relevancia en el campo de la ciencia desde su fundación en 1958, la NASA ha venido enfrentándose en los últimos años a desafíos que amenazan su capacidad de liderazgo a futuro.
Aspectos como la inversión nacional en la agencia –factor que ha cobrado más protagonismo con su cierre momentáneo– ha venido disminuyéndose, lo que choca con misiones más ambiciosas y complejas como la vuelta del hombre a la Luna o el posible desembarco en Marte en las próximas décadas. Sin ir más lejos, en los últimos 25 años, a pesar de que la financiación se ha ajustado a la inflación, el porcentaje destinado a las misiones ha crecido de manera exponencial.
Por consiguiente, esto ha provocado aspectos fundamentales como la innovación tecnológica y el desarrollo del talento humano se hayan visto mermados. El estudio también destaca la ausencia de una planificación a largo plazo, lo que impide anticipar necesidades de capacidades críticas con suficiente antelación.
Por lo tanto, la agencia se encuentra ante una situación bastante delicada, con una infraestructura envejecida, una plantilla cercana a la jubilación y una capacidad tecnológica muy debilitada.
Ante esta dramática situación, el estudio recomienda adoptar una hoja de ruta a 20 años basada en hitos para orientar inversiones en infraestructura, tecnologías clave y personal, así como reformar el modelo de gestión de misiones. Asimismo, se enfatiza la necesidad de aumentar la inversión en I+D interno, especialmente en tecnologías emergentes que no están disponibles en el mercado.
Para hacernos una idea, actualmente el mantenimiento de la agencia ya supera los 3.300 millones de dólares, incrementándose en 250 cada año. Por ello, el texto propone la creación de un fondo rotatorio anual para pode revertir esta situación. Finalmente, en cuanto a la fuerza laboral, el envejecimiento del personal y la competencia del sector privado, el estudio detalla la necesidad de tener una política más ágil de contratación y retención.