El Observatorio de Dinámica Solar de la NASA capturó esta imagen de una llamarada solar este 14 de noviembre
Ciencia
El Sol vuelve a liberar una impresionante llamarada: así fue captada por los satélites de la NASA
El Sol continúa dando de qué hablar. Tras la severa tormenta solar que está protagonizando nuestra estrella desde el pasado 11 de noviembre, en las últimas horas se habría detectado un nuevo episodio. En concreto, tal como ha compartido la NASA, el Sol emitió una fuerte llamarada solar esta madrugada, 14 de noviembre de 2025, alcanzando su punto máximo a las 3:30 am ET (09:30 hora peninsular).
El Observatorio de Dinámica Solar de la NASA capturó esta imagen de una llamarada solar este 14 de noviembre
Este último ejemplo llega en una semana en la que la Tierra se ha enfrentado a la tormenta solar más importante de los últimos años. En el caso del pasado martes se registró una intensa erupción solar de clase X5.1 –cuyos efectos se han hecho notar hasta este miércoles–, sumándose así a otras dos eyecciones de masa coronal (CME) previas. Tanto la Agencia Espacial Europea (ESA) como el Centro de Predicción de Clima Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) han clasificado este episodio como una tormenta geomagnética de nivel G4, según la escala que va desde G1 (menor) hasta G5 (extrema).
«Nuestra planeta fue golpeado por dos CME consecutivas la noche pasada. Esperamos que una tercera llegue hoy o mañana. El impacto dependerá de si se fusiona con las dos primeras», explicó el pasado martes Juha-Pekka Luntama, jefe de la Oficina de Meteorología Espacial de la ESA.
De hecho, esta última llamarada es fruto de una tormenta solar que aún mantiene una intensidad «severa» aunque se espera que sus efectos comenzarán a disiparse en las próximas horas según el centro estadounidense.
Se espera que la intensidad de la tormenta disminuya, alcanzando el G1 a partir de este viernes viernes y desvaneciéndose por completo posteriormente. Las tormentas geomagnéticas ocurren cuando las partículas expulsadas por el Sol golpean el campo electromagnético de la Tierra y pueden provocar problemas en la red eléctrica, especialmente en el control de voltaje y en los sistemas de protección de la red eléctrica, así como en la navegación GPS.