Imagen de una investigación realizada en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)
Ciencia
El patronato del CNIO prescinde de tres altos cargos tras las últimas denuncias de corrupción
En concreto, se trata del vicedirector de asuntos económicos, Juan Arroyo, la secretaria general, Laura Muñoz, y el adjunto a la gerencia, José Ignacio Fernández Vera
La presunta trama de contratos públicos amañados desde el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en los años en los que la institución estuvo dirigida por María Blasco se ha cobrado tres nuevos altos cargos. El patronato del centro, que se reunía este martes tras la denuncia del exdirector de operaciones de la institución, decidía por unanimidad fulminar al vicedirector de asuntos económicos –y antiguo gerente–, Juan Arroyo, la secretaria general, Laura Muñoz, y el adjunto a la gerencia, José Ignacio Fernández Vera.
Tal como ha adelantado El País, estos puestos se suprimirán como parte de una «reestructuración» de la cúpula directiva del CNIO.
De igual manera, a petición de José Manuel Bernabé, actual gerente del centro, el patronato ha acordado ejecutar de forma «inmediata» una reordenación organizativa, y se ha informado sobre la entrega en la Fiscalía de Madrid de un informe sobre la situación del centro. Dicha reordenación se centrará en el ámbito de la Gerencia, con el fin de eliminar duplicidades y capas intermedias que no aportan valor diferencial.
El principal centro de investigaciones oncológicas de España, y uno de los más relevantes a nivel europeo, inició el 29 de enero de este año una nueva etapa que comenzó después de que el patronato del centro decidiera, ese mismo día y por unanimidad, cesar a su por entonces directora científica, María Blasco, y también al ya mencionado Juan Arroyo.
La decisión se tomó porque el «ambiente que se vivía en el centro no era compatible con la excelencia científica requerida».
Ese mismo 29 de enero se decidió iniciar un proceso para lanzar un concurso público internacional para elegir una nueva dirección científica y una nueva dirección al frente de la gerencia del centro, cuya misión, entre otras, era «poner negro sobre blanco la situación del CNIO en los últimos 18 años».
Las cuentas del CNIO están auditadas anualmente por la Intervención General del Estado y en la actualidad, además, el Tribunal de Cuentas está auditando los ejercicios correspondientes a los años 2022, 2023 y 2024.
Mientras tanto, desde el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades han detallado que si en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) «hay algún tipo de irregularidad, se ha malversado cualquier cantidad de dinero que tenía que haber ido destinada a curar el cáncer, tiene toda nuestra condena».
«El CNIO es una institución que siempre va a tener palabras de reconocimiento por parte de la ministra de Ciencia», señaló la ministra Diana Morant. Sin embargo, esta condena llega en un momento en el que su número 2, Juan Cruz Cigudosa, es uno de los principales señalados, dado que ignoró por completo las cartas que señalaban riesgos de impago y la existencia de contratos fraccionados o vacíos de contenido.