Stonehenge
Ciencia
Fin al misterio de Stonehenge: un nuevo estudio señala cómo llegó al Reino Unido
La investigación, publicada en la revista Earth and Environment, habría arrojado luz sobre esta construcción megalítica
cómo llegaron los bloques de piedra de Stonehenge a la llanura de Salisbury, Reino Unido, ha sido un auténtico misterio durante siglos. A lo largo de los años, el origen de este lugar ha sido escenario de múltiples mitos e hipótesis totalmente disparatadas, algunas más propias de la ciencia ficción.
La duda que surge es cómo estas inmensas construcciones de piedra –de 4,3 metros de altura y con un peso de entre 20 y 30 toneladas– llegaron al Reino Unido hace miles de años. Durante décadas, los científicos atribuyeron este cambio al proceso geológico de los glaciares, mientras que los más optimistas señalaban la vinculación de una civilización extraterrestre.
Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Earth and Environment de Nature Communications habría arrojado luz sobre esta construcción megalítica. En concreto, el equipo se centró en el análisis de sedimentos y minerales situados en torno a los bloques principales de Stonehenge –conocidos como 'piedras sarsen'–, llegando a la conclusión de que los bloques no llegaron a la llanura de manera 'natural'.
Stonehenge
Para contradecir esta teoría glacial, los científicos estudiaron más de 700 granos microscópicos de minerales como apatita y circón presentes en arenas fluviales alrededor del monumento. Este hecho refuerza la teoría de que fue el ser humano el que transportó las piedras, en un proceso que habría tenido lugar entre 3.000 y 1.600 a. C. Es decir, durante el Neolítico y la Edad del Bronce.
Tal y como explican los autores del estudio Anthony Clarke y Christopher Kirkland en un artículo para The Conversation, si los glaciares hubieran transportado las piedras desde Gales o Escocia, también habrían dejado atrás millones de granos minerales microscópicos, como circón y apatita, de esas regiones.
«Dado que las rocas británicas tienen edades muy diferentes según el lugar, la edad de un mineral puede indicar su origen. Esto significa que si los glaciares transportaron piedras a Stonehenge, los ríos de la llanura de Salisbury, que recogen circón y apatita de una amplia zona, aún deberían contener una clara huella mineral de ese viaje», señalan los investigadores.
En resumen, la ausencia de este rastro evidencia que los glaciares no llegaron hasta esta zona en la última Edad de Hielo, por lo que la hipótesis sobre el transporte humano de esta construcción sería la más aceptada en la actualidad. Sin embargo, aún faltan nuevos estudios que detallen cómo el ser humano transportó las piedras hace miles de años. Distintos estudios destacan cómo los bloques pudieron moverse por rutas marítimas en barcos, combinados con rutas terrestres en la región.