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Módulo central chino Tianhe de la estación espacial Tiangong

Representación virtual de Tiangong, la estación espacial chinaGetty Images / Gremlin

Ciencia

La nueva apuesta de China: fabricar en el espacio productos imposibles de conseguir en la Tierra

La implementación comercial a gran escala de esta fábrica espacial está planificada de forma progresiva hacia 2030, operando plenamente incluso antes del cambio de década

Desde hace años, China se ha consolidado como la gran potencia científica del planeta. A través de planes estatales y una gigantesca financiación, el país asiático está impulsando áreas como la inteligencia artificial, la exploración espacial o la computación cuántica, entre otras.

De igual manera, el país chino está combinando ciencia aplicada con proyectos de gran escala, como el desarrollo de estaciones lunares. En lo que respecta a todo este entramado, un equipo de científicos de la Academia China de Ciencias (CAS) habría completado las pruebas en tierra de un módulo inflable y reconfigurable para una nueva construcción en el espacio. En concreto, se trata de una plataforma de fabricación espacial que transformaría la estación espacial Tiangong.

Este módulo revolucionario tiene un diseño innovador que aprovecharía las condiciones únicas de microgravedad y vacío extremo del espacio para producir materiales a partir de módulos inflables, buscando que la órbita terrestre sea un polígono industrial.

Las pruebas realizadas en laboratorio revelaron que el módulo expandido forma una estructura cilíndrica de más de dos metros de diámetro. Los investigadores afirman que esta estructura expandible lo convierte en un candidato ideal para la fabricación espacial del futuro, incluyendo áreas como la biofarmacéutica, la impresión 3D y la producción de nuevos materiales.

En resumidas cuentas, China buscaría fabricar materiales avanzados que son físicamente imposibles de replicar en la Tierra debido a los efectos de la gravedad, la atmósfera y las fuerzas térmicas. Entre estos se incluyen semiconductores de próxima generación con estructuras cristalinas perfectas, cables de fibra con una capacidad de transmisión de datos infinitamente superior o incluso cristales a nivel molecular utilizados en la investigación médica y farmacéutica.

Representación virtual de Tiangong, la estación espacial china

Representación virtual de Tiangong, la estación espacial chinaWikimedia Commons/Shujianyang

Las pruebas de campo consistieron en lograr una conexión fiable y hermética entre las estructuras rígidas y el hábitat flexible; un despliegue preciso y controlado en un entorno de microgravedad; y garantizar que el módulo inflado proporcione un entorno suficientemente estable para tareas de fabricación de alta precisión.

Por lo general, las plataformas orbitales están limitadas por el tamaño del vehículo de lanzamiento, son costosas de construir y presentan dificultades para expandirse en el espacio.

Con esta nueva tecnología en proceso, China busca liderar la transición de la investigación científica hacia la producción industrial comercial masiva en la órbita baja terrestre. Todo ello tendrá distintos beneficios para la economía china, ya que al fabricar piezas directamente en el espacio, se evita el costoso envío de estructuras pesadas o delicadas desde la superficie terrestre.

«Esta tecnología impulsará la fabricación espacial, pasando de la fase de prueba de concepto a la de ingeniería. En el futuro, la utilización de los recursos espaciales será más accesible», declaró Yang Yiqiang, jefe del proyecto e investigador del Instituto de Mecánica de la Academia China de Ciencias (CAS).

Tal como detalla la prensa local, la implementación comercial a gran escala de esta fábrica espacial está planificada de forma progresiva hacia 2030, operando plenamente incluso antes del cambio de década.

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