30 de noviembre de 2022

El actor Alec Baldwin en su casa de East Hampton, en Nueva York

El actor Alec Baldwin en su casa de East Hampton, en Nueva YorkGtres Online.

Caso Alec Baldwin

En un rodaje con armas, como el de Alec Baldwin, tiene que haber tres personas de seguridad

Una productora nos explica las claves para entender, con los datos que se conocen, la muerte de Halyna Hutchins por una bala disparada por Alec Baldwin en el rodaje de 'Rust'

El actor Alec Baldwin ha matado accidentalmente a la directora de fotografía de Rust, la película que estaba rodando, al disparar una pistola de atrezo que supuestamente era de fogueo y que no sabía que estaba cargada. Además de la mujer fallecida, Halyna Hutchins (42 años), los disparos también han herido al director de la película, Joel Souza, que ha sido trasladado a la unidad de cuidados intensivos del centro médico Christus St. Vincent en las inmediaciones de Santa Fe, en el estado de Nuevo México (EEUU).
Según María del Pino Smith, mánager de operaciones en la productora FYP Media, con una amplia experiencia en rodajes tanto en España como en Estados Unidos, «las muertes tanto dentro como fuera del set de rodaje son, por desgracia, más comunes de lo que pensamos». La productora es firme al señalar que, en la mayoría de los casos, «los accidentes y las muertes se deben a fallos de seguridad, pero también a las nefastas condiciones de los trabajadores below the line: los que trabajan en la parte técnica y artística».
De hecho, en Hollywood acaba de evitarse una huelga de este sector, que exigía unas condiciones más dignas –y seguras– de trabajo. El presidente de IATSE (siglas en inglés de Alianza Internacional de Empleados de la Escena), Matthew Loeb, ha explicado: «Esta reivindicación es sobre la calidad de vida y también la salud y seguridad de aquellos que trabajan en la industria del cine y la televisión. Nuestra gente tiene necesidades humanas básicas como tiempo para la pausa para comer, dormir adecuadamente y un fin de semana. Para los que están en lo más bajo de la escala, necesitan nada menos que un salario para vivir», añadió refiriéndose a los técnicos de luz y de sonido, operadores de cámara, escenógrafos y maquilladores. 
«Yo he trabajado muchos años en esta industria y hay gente con gran responsabilidad que realiza jornadas de 14 horas. Por ejemplo, una de las causas de accidente laboral más frecuente es por accidente de tráfico: los trabajadores se duermen al volante», explica Smith. En concreto, la seguridad en lo que respecta al uso de armas de fuego es primordial, y en ocasiones no se respeta como debería.

Armas reales o réplicas; balas de verdad o de fogueo: cuestión de presupuesto

«Normalmente el encargado del atrezo tiene la opción de utilizar armas reales o réplicas. Hoy en día es mucho más barato utilizar réplicas, porque entre otras cosas, te ahorras el seguro. Una vez que tienes el arma 'falsa' la puedes cargar con balas reales, pero esto no se hace nunca. Y las de fogueo pueden ser de diferentes materiales, pero hay que tener en cuenta que también pueden matar». Smith afirma que está terminantemente prohibido que exista un arma cargada en un set de rodaje: «Lo más común es añadir los efectos del disparo en postproducción, pero puede haber ocasiones en las que se empleen balas de fogueo, bien porque el plano lo exige, o la dramaticidad, o porque no es posible hacerlo de otra manera. Pero hoy en día, hasta el paquete más básico de un programa de efectos especiales incluye disparos, así como explosiones y otras acciones que podrían resultar peligrosas». 
Pero incluso con balas de fogueo, el peligro existe. Jon-Erik Hexum murió después de dispararse a sí mismo en la cabeza con una pistola mientras pretendía jugar a la ruleta rusa con una Magnum 44 en el set de la serie de televisión Cover Up. Sylvester Stallone, Zazie Beetz, Vin Diesel o Sam Shepard han visto morir a sus dobles de acción mientras les suplían en las escenas más arriesgadas. ¿Por qué sucede? «Es probablemente un fallo humano, una negligencia. No es que alguien haya metido a propósito una bala real; lo más posible es que alguien no haya realizado diligentemente su trabajo de comprobación», continúa la experta.

Formación y equipo de seguridad

«En todo rodaje en el que hay armas lo más común es que haya tres personas encargadas de la seguridad: el armero, que es el proveedor del arma, ya sea real o una réplica; el stunt coordinator, que es el que se encarga tanto de los dobles como de las escenas más peligrosas, y una persona encargada específicamente de la seguridad que tiene que ver con las armas», explica Smith. Por lo tanto, si alguna de estas tres personas no ha sido contratada para un rodaje o no realiza adecuadamente su trabajo, pueden producirse accidentes como el ocurrido en Rust, si bien se desconoce todavía el motivo. «Hay otro factor que debemos tener en cuenta: a todos los actores se les imparte una formación sobre el uso de las armas, no solo para complementar su papel –para que sean creíbles a la hora de emplearla–, sino también por seguridad. Algunas enseñanzas implican no tener jamás el dedo en el gatillo, no levantar el arma de arriba abajo (evitar apuntar a nadie) y comprobar siempre el cargador».
La productora audiovisual, productora ejecutiva de la película Fantasmas, de próximo estreno, da en el clavo con este último apunte: es primordial comprobar siempre el cargador, ya que puede haber habido un despiste. «Cuando se alquila un arma para un rodaje, se comprueba que el cargador está vacío... pero siempre hay una bala en la recámara», desarrolla Smith, que alude a una posible negligencia en este sentido, a la vez que no se explica cómo se siguen empleando balas en la actualidad en lugar de efectos especiales. «Lo que sí sabemos es que cualquier arma, siempre, siempre se trata como si estuviese cargada. Esto lo sabe un cazador y un actor».
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