Recreación del monumento 'El Toro de España' una vez finalizado
¿Ves bien que España albergue la estatua de toro más grande del mundo (300 metros)?
Esta escultura metálica tendría 300 metros de altura, superando a otras obras como el Cristo Redentor de Río de Janeiro o la Torre Eiffel de París
España podría tener la escultura metálica con forma de toro más grande del mundo. Tendría 300 metros de altura y sería uno de los grandes símbolos de nuestro país al representar una de nuestras señas de identidad y una de nuestras principales tradiciones: la tauromaquia. Su construcción no supondría ningún gasto al contribuyente y su nombre sería una enseña nacional: El Toro de España.
Castilla-La Mancha se posiciona como firme para acoger esta obra sin precedentes, después de que el Gobierno de la Comunidad de Madrid haya mostrado su rechazo. El Toro de España superaría en altura a otras obras arquitectónicas conocidas a nivel mundial como el Cristo Redentor de Río de Janeiro o la Torre Eiffel de París. En su interior también se albergaría un centro cultural, zonas comerciales, miradores panorámicos y espacios para exposiciones.
ENCUESTA
El objetivo de esta imponente escultura, según la Academia Española de la Tauromaquia, sería crear un símbolo global que mezcle tradición, innovación y orgullo nacional. «Queremos un icono que hable de lo que somos y que proyecte una imagen de país fuerte y culturalmente vivo», alegan. Otras metas que se buscarían serían las de generar impacto económico, atraer turismo e impulsar debates a nivel nacional e internacional sobre patrimonio e identidad.
La exhibición de esta imponente escultura sería en Castilla-La Mancha, una región conocida a nivel nacional e internacional por su fuerte arraigo taurino, además de contar con una voluntad política firme de llevar a cabo este proyecto. Ya hay tres municipios que han mostrado su disposición a exhibir a El Toro de España: Talavera de la Reina (Toledo), Guadalajara y Montiel (Ciudad Real).
El modelo de financiación también ha sido cuidadosamente diseñado: todo el proyecto será sufragado con capital privado, sin implicar gasto alguno para las arcas públicas. A cambio, los municipios que cedan suelo participarían en los beneficios que genere el flujo turístico.