Charlie Kirk debatió con George Abaraonye el pasado mes de mayo en la Oxford Union
El asesinato de Charlie Kirk convulsiona a una izquierda woke perdida en sus miserias y contradicciones
El presidente electo de la Oxford Union celebró la muerte de Kirk meses después de haber debatido con él
La Oxford Union es la sociedad de debate más prestigiosa del mundo. O al menos así se publicita en su sitio web. Aunque no pertenece al organigrama de la Universidad de Oxford, sí que sus actividades han estado, tradicionalmente, muy mimetizadas con la histórica universidad.
La Oxford Union es un lugar con pedigrí, con solera, fundada en 1823. Entre sus elegantes salones de estilo victoriano resuenan aún los debates de personajes como Sir Winston Churchill, Ronald Reagan o Albert Einstein.
En tiempos más recientes, han pasado por la sede de la Oxford Union Elton John, Boris Johnson y hasta la mismísima reina Isabel II de Inglaterra.
Su nuevo presidente –tan nuevo que aún no ha tomado posesión del cargo– es un joven activista radical de izquierdas, alumno de la Universidad de Oxford, que ha decidido desdeñar todo ese pasado y que responde por el nombre de George Abaraonye.
Infringiendo la tradición de la institución –algo hasta no hace tanto casi sagrado– pasea por los salones de la Oxford Union con pantalón de chándal, pantuflas, camiseta con lamparones y rastras casi hasta el ombligo.
De esa guisa debatió el pasado mayo de 2025 con un impecablemente trajeado y respetuoso en las formas y en el fondo con la institución que lo acogía el recientemente fallecido Charlie Kirk.
Ahora, Abaraonye está en el ojo de la actualidad y se ha convertido en un activo tóxico hasta para las mismas instituciones dominadas por las ideas woke y de izquierdas que lo han apadrinado después de que publicara mensajes en redes sociales (que ya ha borrado) celebrando el asesinato de Charlie Kirk.
«Charlie Kirk got shot let’s fucking go», escribió en sus redes. Que se podría traducir, aproximadamente, como «Han disparado a Charlie Kirk. ¡Vamos, jod…!».
No fue el único mensaje del Abaraonye celebrando la muerte del comunicador estadounidense. En un grupo de Whatsapp de alumnos de Oxford, informa The Guardian, escribió: «Han disparado a Charlie Kirk, Loool».
Las reacciones no se hicieron esperar. Los mensajes de Abaraonye se difundieron rápidamente en redes sociales y en la prensa británica, con condenas, críticas y reacciones de indignación unánimes por parte de los usuarios.
La Universidad de Oxford tuvo que salir al paso explicando lo evidente, que la Oxford Union no es una sociedad que pertenezca a su institución.
A su vez, la Oxford Union se vio obligada a difundir un comunicado condenando los mensajes de su presidente electo.
«La Oxford Union quiere condenar de forma inequívoca las palabras y sentimientos expresados por su presidente electo, George Abaraonye, con felicitaciones por la muerte de Charlie Kirk», señala el comunicado de la doiciedad.
«Esos mensajes no representan al actual liderazgo de la Oxford Union ni a su ideario. La actual administración, bajo el presidente Moosa Harraj, no está asociado y es completamente independiente de la administración del señor Abaraonye», continúa.
«Nos reafirmamos en nuestra posición de que la Oxford Union se opone firmemente a toda forma de violencia política, y reafirmamos nuestras convicciones en la defensa de la libertad de expresión y de los debates respetuosos».
«Queremos reiterar nuestras condolencias a la familia de Charlie Kirk, especialmente a su mujer y a su joven mujer y a sus hijos pequeños», finaliza el mensaje.
Tras la polémica, Abaraonye trató de justificarse, afirmó, en una declaración recogida por The Guardian, que los mensajes fueron fruto de una «reacción impulsiva» tras conocer la noticia del tiroteo y que los eliminó «rápidamente» al saber que había muerto.
Añadió que «nadie merece ser víctima de la violencia política» y expresó sus condolencias a los familiares de Kirk.
Sin embargo, acto seguido, se exculpó e incluso dio a entender que el asesinato fue responsabilidad del mismo Kirk «por su retórica»:
«Sus palabras a menudo minusvaloraban o se burlaban del sufrimiento ajeno. Describió la muerte de niños estadounidenses en tiroteos escolares como ‘un precio a pagar’ aceptable para defender el derecho a poseer armas. Justificó la muerte de civiles en Gaza, incluyendo mujeres y niños a los que culpó de forma colectiva de Hamás- Exigió la revocación de la Ley de Derechos Civiles y difundió repetidamente estereotipos dañinos sobre las comunidades LGBTQ. Realizó declaraciones horribles y deshumanizantes», palabras que, para muchos, no hacen más que culpar al mismo Kirk de su propia muerte.
La actitud de Abaraonye ha causado un auténtico terremoto en Oxford, en su Universidad y en la Oxford Union, instituciones donde la ideología woke se había hecho fuerte.
Uno de los antiguos presidentes de la Oxford Union, James Price, mostró su indignación ante el componente de Abaraonye: «Un hombre fue asesinado a tiros por debatir ideas. Su hija pequeña, asustada por el ruido del disparo, corrió hacia su padre buscando protección sin darse cuenta de lo sucedido. Y el presidente electo de la Oxford Union, incapaz de ponerse en el lugar de Kirk, lo celebró meses después de debatir con él. Nunca superaré lo avergonzado que estoy».