Ángel Víctor Torres y Pedro Sánchez aplauden a Laura García Lorca durante el acto de homenaje por la Memoria Democrática
La sobrina-nieta de Lorca vuelve a mostrar sus afinidades sanchistas y a la Memoria Democrática
Después de la polémica con el director de la Fundación de su tío-abuelo, ha intervenido en un acto, con la presencia de Sánchez, donde ha agradecido al presidente «su compromiso con la memoria democrática y por entender que la reparación moral es un deber»
No es la primera vez que Laura García Lorca, sobrina-nieta del poeta Federico García Lorca, es noticia por algo más que por sus afinidades familiares. La noticia vuelven a ser sus afinidades ideológicas, como en el pasado lo fue el vodevil sectario organizado en torno a la Fundación de su tío-abuelo, que ella preside.
Durante un acto organizado (uno de los muchos por los fastos del 50º aniversario de la muerte de Franco) por los por el Gobierno con motivo del día de recuerdo al colectivo de víctimas de la Guerra Civil y del franquismo, fijado en la Ley de Memoria Democrática, la sobrina-nieta del bate granadino ha agradecido a Sánchez, quien ha presidido el evento, «su compromiso con la memoria democrática y por entender que la reparación moral es un deber»
Lorca ha dicho «No solo con los nuestros sino con todos los que fueron víctimas de la guerra y de la dictadura», en clara contradicción y habitual discurso de quienes defienden la ley sectaria del Gobierno, que solo recuerda a las víctimas de un bando.
En su discurso, Laura García Lorca ha dicho que la muerte de su tío, que fue asesinado en agosto de 1936, al inicio de la guerra civil, «se convirtió en símbolo del horror, pero también en una advertencia» porque «la cultura, la poesía, la libertad de pensamiento, pueden ser perseguidas pero no se destruyen».
«Durante muchos años la esperanza se veía lejana pero la memoria paciente, tenaz, ha seguido su camino. Ha pervivido en los archivos, en la poesía, en las fosas, en las manos de los familiares que nunca dejaron de recordar, de buscar», ha dicho emocionada entre los aplausos del público.
En su opinión, la Guerra Civil no solo fue una «tragedia política», incluyendo la «represión por razones raciales o de identidad sexual», sino también «una fractura moral y humana que atravesó a España entera y la dictadura prolongó durante décadas», sin ninguna mención a la represión republicana.
«Hoy, al recibir este reconocimiento, no pensamos solo en Federico sino en las decenas de miles de mujeres y hombres que perdieron la vida, la libertad o el derecho a su palabra; en quienes fueron fusilados, encarcelados, exiliados, depurados o condenados al silencio y también al exilio interior durante años; en los hijos que crecieron sin poder preguntar, en los libros que no se publicaron y en los nombres que fueron borrados de las calles y los espacios», ha expresado.
«España libre y digna»
Lorca ha añadido que «la democracia se construye sobre la memoria, nunca sobre el olvido» (sin mención al «olvido» sectario de un bando en la Ley que defiende y agradece). Y ha deseado que «este reconocimiento que hoy nos conceden sea también un homenaje a todos los que compartieron su destino. A los que murieron, a los que resistieron, a los que soñaron con una España libre y digna», ha concluido. Una «España libre y digna» que ya lo fue en la Transición que la Ley de Memoria Democrática de Sánchez pretende destruir.