Melon Diesel regresa a la música para atraer a viejos y nuevos fans
Entrevista con Dylan Ferro, de Melon Diesel
«En el Brexit los ingleses miraron para lo suyo y países británicos como Gibraltar nos comimos sus tonterías»
Los gibraltareños Melon Diesel regresan con una colaboración con Iván Ferreiro para reinterpretar su clásico 'Contracorriente'
La música de Melon Diesel nos traslada a otra época, a unos años de inicio de siglo, cambio de milenio, donde la juventud se debatía entre las ganas de salir, pasarlo bien con los amigos, y el incipiente miedo a un contexto internacional donde los atentados del 11-S en Nueva York nos recordaron que nunca dejamos de ser vulnerables.
Con todo, la música de Melon Diesel suena a optimismo, a eterna juventud desinhibida, con esa mezcla de pop británico y rock de la movida ochentera madrileña.
Decía el ingeniero y empresario multimillonario Tyrell en Blade Runner, cuando trataba de convencer al replicante Roy, aquejado de una insoportable crisis existencial, de que su fecha de caducidad era algo buenísimo, pues «la luz que brilla con el doble de intensidad dura la mitad de tiempo».
Melon Diesel brilló poco tiempo, tres años desde que publicaron su primer álbum de estudio, La cuesta de Míster Bond, en el año 2000, hasta su separación en 2003. Pero brilló con intensidad. Aunque la banda ya llevaba dando que hablar en los locales de música españoles desde su irrupción en 1995 en Gibraltar, de donde son originarios, fue con el nuevo siglo cuando Melon Diesel hizo historia de la música.
Después de 23 años de ausencia, Melon Diesel regresa para celebrar los 25 años de La cuesta de Míster Bond, y lo hacen con una serie de colaboraciones con grandes artistas para volver a grabar algunos de sus grandes éxitos.
El primero de ellos, Contracorriente, que estrenan junto con Iván Ferreiro. El Debate charla con Dylan Ferro, líder y vocalista de Melon Diesel, sobre esta nueva etapa.
—¿Por qué regresa Melon Diesel 23 años después?
—¿Tiene que haber un porqué de las cosas? Yo creo que era el momento, y ya está. La historia ocurre muy curiosamente después de un viaje a Puerto Rico hace dos años y medio. Mi hijo encontró una piedra en la playa donde estaba grabado el número 007. Yo no soy una persona supersticiosa, ni una persona que va buscando señales, pero ocurrió de una manera que me dio que pensar mucho. Claro, la piedra tenía el número 007, que inconfundiblemente es el número de James Bond, un número que nos ha acompañado mucho al grupo. La piedra me la traje de Puerto Rico, la conservo y todo.
Entonces me di cuenta: ‘Espérate, que son los 25 años de La cuesta de Mister Bond, ¿por qué no nos ponemos a grabar?’. Mis amigos se pensaron que me había vuelto loco. Sin embargo, cuando les conté la historia y empezamos a pensar un poco lo que habíamos dejado atrás, porque nos separamos en 2003, nos dimos cuenta de que quizás había llegado el momento de retomar, regresar y revisitar nuestra historia… Y aquí estamos dos años y medio más tarde sacando ahora un single con Iván Ferreiro.
—Regresan con Contracorriente, uno de vuestros temas más recordados, y colaborando con un mito como Iván Ferreiro. ¿Cómo ha sido la vuelta?
—Lo has resumido perfectamente. Es lo que es. Cuando yo vivía en Madrid en el 99 él ya estaba dando vueltas, girando por todo lo alto con Los Piratas, que me parecía un grupazo, con el mérito de que se trataba de un momento anterior a que se generalizara internet.
Era muy peculiar ver a Iván Ferreiro y a Los Piratas haciendo música internacional. No había nada como eso en España, y creo que sigue sin haber nada como ellos, que además tenían su propio sello. Los Planetas te recordaban a grupos como Radiohead.
Nosotros, que venimos de Gibraltar, país británico, motivo por el que se me da mejor hablar inglés que español, para qué lo voy a negar, y que por lo tanto nuestras fuentes son inglesas, encontramos en el grupo de Iván un modo de hacer música con el que nos identificábamos, porque era como hacer música inglesa, pero en español. A Melon Diesel nos pasaba igual: nos gustaba la música inglesa, la música norteamericana, que era lo que se escuchaba en Gibraltar, y eso nos llevó a seguir esos pasos.
Colaborar con Iván Ferreiro son palabras mayores. De verlo hace 27 años, justo cuando arrancamos, y escuchar sus canciones, a tener la suerte de que nos acompañe en este tema tan emblemático para nosotros. Que él considere que Contracorriente es un gran tema es para nosotros es muy grande.
—¿Qué respuesta del público esperan?
—Quiero creer que si escuchas algo que escuchabas hace tiempo, si las canciones sin buenas, siempre vuelves a esa música, a esas canciones. Creo que la gente que nos escuchaba antes va a querer reconectar, pero no solo queremos recordar canciones antiguas.
Si hemos arrancado el proyecto Melon es porque queremos hacer más música de Melon, y eso es lo que vamos a hacer en el futuro inmediato. Mucha gente va a querer reconectar, porque las canciones de Melon Diesel fueron muy grandes en su día, son canciones que siguieron sonando como clásicos en radio mucho después de que nos separáramos.
Ahora que sacamos un tema acompañados del gran Iván Ferreiro, a la gente de aquella época les va a molar. Y el público nuevo, los jóvenes, yo creo que también les va a llamar y querrán indagar.
Se darán cuenta de que antes de que surgiera este movimiento indie que hay ahora hubo grupos como el nuestro, que en su momento servimos como influencia para esos grupos. Molaría buscar público nuevo que no fuera el de antes.
—Decía que ustedes hacen música inglesa en español. ¿Qué tal con el público anglosajón? ¿También han logrado cierto éxito?
—No, para nada. Gibraltar nada más que tiene 34.000 habitantes, tendría que venderle a mi madre 10 veces para poder ganar algo. Aquí no hay mercado musical ni hemos sacado tampoco en Inglaterra. Sí es cierto que de aquel primer disco, La cuesta de Míster Bond, vendimos 200.000 copias, y salió una versión en inglés de la que se vendieron 10.000 copias, que supongo que habrá comprado la gente de Gibraltar.
Pero no era el plan. Cuando nosotros nos fuimos a España teníamos clarísimo que queríamos contar historias y que como sabíamos hablar en español íbamos a cantar en español. ¿Para qué íbamos a cantar en inglés? ¿Para qué no nos entendiera la gente? No tendría lógica alguna.
Las fuentes nuestras han sido completamente británicas y americanas, siempre. Pero porque en aquella época, en el 99, cuando firmamos nuestro primer contrato con la Sony, y sacamos la copia de La cuesta de Míster Bond, lo que se escuchaba en las radios locales, en Gibraltar, era la música inglesa. No había internet ni nada. Era muy normal que nosotros siguiéramos esos pasos.
Voy a ser completamente sincero. En nuestra primera entrevista con 40 Principales, recuerdo que Tony Aguilar decía: «tenemos a dos millones y medio de oyentes, tenemos a Melon Diesel. ¿Qué os parece que os comparen con Nacha Pop, con Radio Futura, con Los Secretos?». Y mi contestación fue: «Y esos quién son», porque yo no tenía ni puta idea, en aquella época, de quién eran esos grupos.
Ahora sí, después de 25 años recorriendo el panorama español. Incluso he tenido colaboraciones con Álvaro Urquijo, de Los Secretos. Los grupos de esa época eran fabulosos, pero no eran nuestra influencia de entonces. Creo que eso fue clave para nosotros, al llegar a España en el 99, porque no había nadie como nosotros, que sonaba en inglés pero en español.
—Son un grupo gibraltareño muy asentado en España. ¿Les han gritado alguna vez eso de «Gibraltar español»?
—Por supuesto, pero yo tampoco lo he visto como una cosa delicada. Gibraltar es Gibraltar y España es España por algo que pasó hace 300 años y pico. Pero la gente no es hostil. La música rompe banderas y fronteras. Al mismo tiempo, nosotros no somos políticos. Cuando sacábamos nuestra primera música en España disfrutábamos igual que disfrutamos ahora.
Nunca hemos sido un grupo que hablara de política, y cuando hablábamos de Gibraltar era para decir lo orgullosos de ser de donde somos, de donde hemos nacido, como cualquier persona que está orgullosa de su barrio o de su tierra. Pero nunca hemos planteado temas políticos.
De hecho, hoy por hoy, tengo más amigos españoles que gibraltareños. No es como lo vende la prensa. Tenemos muy buena relación con España. Sí es cierto que el tema de Gibraltar creo que se usa en alguna ocasión en España como cortina política, o para andar a vueltas con lo de la soberanía… Pero son juegos para los políticos. A mí que me hablen de guitarras y música que es de lo que yo sé.
En nuestro caso, primero sacamos la música y luego descubrieron que veníamos de Gibraltar, y eso nunca influyó a nadie en si nos seguían o nos seguían. La gente que nos sigue lo hace por nuestra música. Somos ciudadanos del mundo.
—Algo tan complicado como lo del Brexit, que va más allá de la política y afecta al día a día de las personas, les habrá generado preocupaciones…
—Sí, claro, porque eso fue un cambio forzoso para nosotros por algo que sucedió a 2.000 kilómetros de donde vivimos, en Inglaterra. Allí se decide la salida del Reino Unido de la Unión Europea con el Brexit y fue penoso. Nosotros votamos en un 99 % seguir en la Unión Europea y seguir teniendo unas relaciones bellísimas con España y con todos los países de la Unión Europea.
Esa parte sí que jode un poquito, el que los ingleses solo miraran para lo suyo y que los demás países que somos británicos por inercia nos tengamos que comer las tonterías que ellos deciden. Pero eso es como todo, incluso en España. Pero sí, el Brexit nos ha afectado un poquito en los últimos años, pero también creo que vamos a ganar mucho con el acuerdo que permitirá quitar la frontera y que permitirá entrar libremente en España y al revés, mucha gente española podrá venir aquí (a Gibraltar).
Muchos tenemos familias españolas, sangre española además de nuestra sangre británica, algunos tenemos abuelos españoles… A lo mejor la gente que vive en Madrid no lo entiende, pero aquí lo entendemos perfectamente: somos un mestizaje de las dos cosas.