Inteligencia artificial
Los escritores españoles firman un manifiesto contra la IA ante el «expolio» de sus obras
Denuncian el uso no autorizado ni remunerado de las obras protegidas por derechos de autor que están realizando multitud de empresas de desarrollo de modelos de inteligencia artificial generativa
Los escritores de nuestro país se han movilizado frente al «expolio» de sus obras por la Inteligencia Artificial, concretamente la inteligencia artificial generativa (IAG). Más de 200 escritores se han sumado a un manifiesto que denuncia esta situación y con el que piden un modelo «justo» y «sostenible».
La Conferencia de Asociaciones de Escritoras y Escritores –formada por catorce entidades profesionales de toda España y que representan a más de 9.000 autores– ha presentado este miércoles el manifiesto en el Círculo de Bellas Artes.
Bajo el título Manifiesto por una IAG sostenible, el texto es una respuesta contundente al uso no autorizado ni remunerado de las obras protegidas por derechos de autor que están realizando multitud de empresas de desarrollo de modelos de inteligencia artificial generativa.
Manuel Rico, portavoz de la Conferencia de Asociaciones y presidente de la Asociación Colegial de Escritoras y Escritores de España, ha asegurado que «la inteligencia artificial generativa debe construirse sobre bases legales y éticas, y no a costa de expoliar a los creadores».
El principio ART: Autorización, Remuneración y Transparencia
Los escritores –entre los que se encuentran Javier Sierra, Luis Mateo Díez, Antonio Gamoneda, Julia Navarro o David Uclés– comparten la posición del European Writer’s Council (EWC) de defender el principio ART: Autorización, Remuneración y Transparencia. La mayoría de los modelos de inteligencia artificial generativa que se han construido en los últimos años no han respetado ninguno de los mismos.
Carme Riera, escritora, vicedirectora de la RAE, presidenta de CEDRO y Premio Nacional de las Letras Españolas, ha subrayado la urgencia de adaptar la regulación. «El marco legislativo actual ya no es suficiente», ha dicho y ha pedido que «la Administración Pública lidere un modelo justo en el mercado de la inteligencia artificial».
Riera ha destacado que países como Noruega, Holanda o Suecia ya han establecido «marcos justos que demuestran que innovación y derechos de autor pueden caminar juntos», y ha insistido en que «España no debería ser la excepción: es el momento de avanzar hacia un modelo de IA sostenible y respetuoso con los creadores».
En el manifiesto subrayan que sus obras son «bienes esenciales para la vertebración de la sociedad» y que requieren una protección «decidida, transparente y transversal».
Por ello, reclaman a las Administraciones Públicas «que no implementen ni utilicen software de IAG que no haya sido desarrollado con un respeto pleno, no solo a los derechos de los autores, sino a los derechos de privacidad de todos los ciudadanos».
Su objetivo es conseguir un acuerdo con el Gobierno en virtud del cual se regulen los usos de las obras literarias protegidas por derechos de autor tanto para los procesos de entrenamiento de la IAG por desarrolladores privados, grandes tecnológicas y administraciones públicas, como para su posterior explotación comercial.
Por su parte, Amaya García Gallego, presidenta de la Sección de traductores de la Asociación Colegial de Escritoras y Escritores de España, ha precisado que a este colectivo la IAG les golpea doblemente. «Además de expoliar nuestra obra ya publicada, algunas editoriales han empezado a utilizarla no solo para suplantarnos sino también como argumento de presión para atajar otras reivindicaciones laborales», ha dicho.