Detalle del retrato de Jerónima de la Fuente de Velázquez
Un Velázquez y un posible Miguel Ángel con misteriosas conexiones entre ambos se ponen a la venta en TEFAF
La obra del genio sevillano solo tiene permiso temporal de exportación durante la Feria de arte de Maastricht. Después vuelve a Madrid
Velázquez recibió en 1620 el encargo de pintar el retrato de una monja de paso por Sevilla y de camino a América. En la pintura la religiosa sostiene un libro en la mano izquierda y un crucifijo en la derecha. La monja se llamaba Jerónima de la Fuente, quien viajó a México y luego a Filipinas donde fundó el primer convento de las islas.
Más de cuatro siglos después su retrato va a ponerse a la venta en la feria de arte TEFAF de Maastricht. Pero ¿y qué hay de Miguel Ángel? Pues que se cree que es el autor de una estatua de bronce de Cristo que inspiró el crucifijo que sostiene la Madre Jerónima en el cuadro del genio sevillano, y que se va a exponer en la misma feria junto al retrato a partir del 15 de marzo.
El cuerpo de bronce, de 25 centímetros de altura, tiene un precio de 1,8 millones de euros. Stuart Lochhead Sculpture, la empresa responsable de las ventas, no ha facilitado ninguna estimación del Velázquez conservado en un convento de Toledo hasta que llegó a manos de una familia madrileña en los años 40.
Stuart Lochhead dice que el objetivo de la exposición paralela es mirar más allá de los nombres destacados de Velázquez y Miguel Ángel, y explorar las historias detrás de las dos obras, especialmente las de las dos mujeres que ayudaron a inspirarlas. Así habla de la relación platónica de Miguel Ángel con la poetisa y noble Vittoria Colonna, marquesa de Pescara, que pudo haber influido en el diseño del Cristo. Uno de los versos que compartieron decía: «Que los clavos sagrados sean de ahora en adelante mis plumas, y la sangre preciosa mi tinta pura, mi papel rayado el cuerpo sagrado sin vida».
La mayoría de las esculturas de Miguel Ángel estaban hechas de mármol. Esta estatua fue descubierta hace unos años en una colección privada de San Sebastián, que refleja muchos de sus diseños, entre ellos el cuerpo de bronce que se exhibe en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, que se describe como «según un modelo de Miguel Ángel».
Un molde de bronce del cuerpo de Miguel Ángel, posiblemente realizado en el taller romano de uno de los alumnos del artista, el fundidor de bronce Guglielmo della Porta, llegó a Sevilla en 1597, cortesía de un conocido platero español. Resultó muy popular y se hicieron numerosos moldes en bronce y plata, algunos de los cuales estaban pintados.
El artista sevillano Francisco Pacheco, que menciona el modelo tres veces en sus escritos y pintó una versión policromada del mismo, fue maestro y suegro de Velázquez, por lo que es probable que el joven genio se hubiera topado con el modelo muchas veces en su taller.
El misterio es de dónde salió el crucifijo que muestra la madre Jerónima en el cuadro de Velázquez. Lochhead se resiste a pensar que era el mismo que llegó a Sevilla y creen que es poco probable que las dos obras permanezcan juntas, al mismo tiempo que sueñan con ello: «Sería fantástico si las compraran juntas...».