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Cubierta de 'Kuklinski'

Imagen de cubierta de 'Kuklinski'Siruela

'Richard Kuklinski': el hombre de hielo sigue al acecho

Una inmersión en la mente del asesino más frío de América, entre la realidad criminal y la ficción psicológica

¿Qué lleva a un hombre a convertirse en una bestia desalmada? ¿Cuáles son sus odios, sus rencores? ¿Qué motivó a Richard Kuklinski a acabar con la vida de más de cien hombres?

Cubierta de 'Kuklinski'

Siruela (2025). 240 páginas

Kuklinski

Ernesto Mallo

En su obra, Ernesto Mallo, una de las voces más destacadas del género negro-criminal, revive la historia de este despiadado asesino, no desde la morbosa frialdad del documental, sino desde la intimidad de un raconte psicológico que bucea en las profundidades de su mente criminal.

Mallo nos traslada al Nueva Jersey de los años setenta. En el seno de una familia tan desestructurada como conflictiva nació Richard Kuklinski, hijo del alcohólico Stan y de Anna, a quienes el protagonista jamás llamó «papá» o «mamá». Desde el momento en que Richard vio el mundo por primera vez –e incluso antes–, no conoció más que una violencia, un exceso de alcohol y un sinfín de abusos. Pronto, la violencia que lo rodeaba desde la infancia comenzó a crecer dentro de él con una fuerza imparable. Richard era solo odio y buscaba saciar su deseo constante y urgente de matar.

A una edad muy temprana comenzó su exitosa carrera criminal, que culminó con la muerte de más de un centenar de hombres. A algunos los mató por encargo; a otros, por placer. Tras el asesinato de su primera víctima, Richard comprendió que nada podía calmar su sed, nada excepto matar. Y era realmente bueno en ello.

Sin otra ambición que la de ganar dinero para sobrevivir, Kuklinski empezó a frecuentar a maleantes y mafiosos que se habían labrado un nombre en las calles de Nueva York. Al principio se ganaba la vida con pequeños robos y golpes organizados, pero poco a poco esos atracos se transformaron en negocios más oscuros: narcotráfico, mercado pornográfico, asesinatos de grandes capos… Gracias a estos chanchullos, Kuklinski fue ganando notoriedad en las esferas delictivas neoyorquinas hasta convertirse en uno de los asesinos a sueldo más codiciados por la mafia estadounidense. Logró acumular una fortuna considerable, suficiente para comprar una buena casa y ofrecer una vida cómoda a su esposa e hijas, quienes, por miedo, nunca se atrevieron a preguntarle por el origen de sus ingresos.

Esa repentina fortuna comenzó a despertar las sospechas del inspector Pat Kane, un hombre implacable que se prometió no descansar hasta ver a Richard Kuklinski entre rejas. Para Kane, algo apestaba en torno a Kuklinski, y estaba decidido a llegar al fondo del asunto. Será él quien ponga fin a la impecable carrera del asesino, quien destape sus crímenes y lo revele ante el mundo.

A través de una narración ágil y envolvente que transita entre la realidad y la ficción, el autor plantea una pregunta clave: ¿un psicópata nace o se hace?

La historia de Kuklinski invita al lector a reflexionar sobre la compleja relación entre la predisposición genética y el entorno social y familiar. El libro sugiere que, si bien ciertos rasgos psicopáticos pueden estar presentes desde el nacimiento, son la falta de afecto, el maltrato y la ausencia total de vínculos seguros en la infancia los que pueden convertir esa predisposición en un camino irreversible hacia la violencia.

Mallo no justifica, pero sí explica. Con una mirada casi clínica, retrata cómo el abandono emocional, combinado con una estructura psicológica dañada desde el origen, puede dar forma a un individuo capaz de asesinar sin remordimiento. Kuklinski invita así al lector a adentrarse en las raíces del mal, no para excusar, sino para comprender.

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