Reseña de 'Una librería en el bosque'
'Una librería en el bosque': un particular homenaje la primera novelista en lengua castellana
Magia, historia, mitología y humor en esta inolvidable aventura marcada por la prodigiosa imaginación de Arboleda
Diego Arboleda, Premio Nacional de Literatura Infantil con su libro Prohibido leer a Lewis Carroll, se adentra en esta ocasión en el siglo XVI para traernos una nueva aventura cargada de historia (nos encontramos a un rey, jefe del Imperio español: Felipe II; a Gregorio XIII, un poderoso papa obsesionado con el tiempo, y a una escritora de libros de caballerías, Beatriz Bernal), junto a la magia más divertida y una serie de animales fantásticos y personajes mitológicos sacados todos de los propios libros de la época.

Ilustraciones de José Fragoso. Anaya (2025). 168 páginas
Una librería en el bosque
No es de extrañar que, con esta variopinta nómina de personajes, más las divertidas y coloridas ilustraciones de José Fragoso, Una librería en el bosque haya obtenido el Premio Torre del Agua 2026 y sea «Libro recomendado» en los Premios Cuatrogatos 2026.
Ana, la pequeña protagonista del libro, es hija de un juglar que va de pueblo en pueblo recitando historias gracias a su excelente memoria. Por ello, la pequeña es acogida por un personaje real, al que, en los últimos tiempos, se le está prestando la importancia que merece. Hablamos de Beatriz Bernal (Valladolid, 1504), la primera novelista en lengua española, autora de una de las primeras obras de ficción en España, un famoso libro de caballerías titulado Las aventuras del caballero Cristalián que, como sabemos, ha sido publicado recientemente por Anaya en una versión juvenil.
Comienza la novela con la fórmula típica de los cuentos de antaño, el mítico «Érase una vez», ante el que cualquier adulto siente un remanso de paz y cierto hormigueo en el cuerpo por su vuelta a la infancia. La acción se sitúa en una modesta casa de huéspedes de Valladolid, regentada por Juana, la hija de Beatriz, que se nos presenta ya anciana y poseedora de una biblioteca secreta que contenía bastantes libros, algunos valiosísimos; otros, prohibidos. Bernal transmite a la jovencísima Ana su amor por la lectura, y ella misma es la encargada de leerle a su señora y conocer, de esta manera, a los grandes clásicos del momento: El conde Lucanor, Las coplas de Manrique, o Tirante el Blanco, entre muchos otros.
A partir del momento en que fallece la escritora, la vida mansa que habían llevado juntas se desvanece y comienza un tremendo desfile de criaturas extrañas y mitológicas (un «masticador» vestido con hábito de fraile, una cabra de seis patas, un «blemio», un «pirofraile»…) que parecen sacadas de la desbordante imaginación del autor. Pronto sabremos, gracias al hábil narrador de la historia, que estos monstruos de la naturaleza están sacados de las láminas del libro Monstruorum historia, del sabio italiano Ulisse Aldrovandi, custodiado en la Universidad de Bolonia; o del libro del corsario inglés, sir Walter Raleigh, en su libro El descubrimiento de la Guyana, que se puede consultar en la British Library en Londres.
Así comienza una bonita y disparatada comedia de aventuras, en la que realidad y fantasía se mezclan de forma asombrosa. La propia Ana tiene la sensación de haberse colado dentro de una novela de Bernal, en la que las sorpresas se sucedían sin descanso, y unas se escondían dentro de las otras, como le está ocurriendo a ella en su nueva vida llena de sobresaltos.
Curiosamente, y a pesar de toda la fantasía desbordada, el tema central es el eterno problema desde los inicios de la humanidad: el mal y la ambición, mezclado con magia y leyenda como en los viejos cuentos de hadas. Así es, «si piden los tres deseos… acabarán con todo aquel que consideren peligroso o diferente, o a quien no puedan controlar». Una tiranía asociada al poder que nos recuerda a los horrores bélicos de todos los tiempos.
Valoro de forma muy positiva esta novela, muy adecuada para lectores de entre 10 y 14 años, por acercarles la figura casi olvidada de la autora del Cristalián, oscurecida por los grandes autores de la época del Renacimiento. Recalco su sentido del humor y su tema tan literario, que se desarrolla en la búsqueda de una librería secreta en medio del bosque. Su punto fuerte es que lleva el mundo de la literatura, la magia y la fantasía a todos aquellos que se animen a acercarse a esta divertida historia.