Max Verstappen en el Gran Premio de Emilia Romaña
Verstappen se pasea en Ímola en una carrera decepcionante para Alonso y Sainz
El campeón del mundo domina de principio a fin, Sainz entra en los puntos y Alonso se queda fuera
El motivo por el que Alonso apoya a Carlos Sainz como futurible presidente de la FIA
La carrera se podría resumir de manera breve: todo le salió a pedir de boca a Max Verstappen. El campeón del mundo arriesgó en la salida, pasó a Oscar Piastri y no se volvió a encontrar con un coche en el resto de la carrera. Fue un domingo perfecto para el neerlandés al que ni siquiera un Safety Car cuando ya tenía la carrera ganada le impidió ser el rey de Ímola. Norris y Piastri completaron el podio y confirman que McLaren es el mejor equipo, pero 'Super Max' va a dar batalla.
En cuanto a los españoles, la cosa volvió a ir mal. Había grandes esperanzas en esta prueba por la gran clasificación que habían firmado, quinto Fernando Alonso y sexto Carlos Sainz, pero la carrera, que fue caótica por momentos, no sonrió en absoluto a los españoles. La fortuna no estuvo de cara y el asturiano no pudo sumar ningún punto mientras que el madrileño quedó octavo. Poco botín para lo que podía haber sido.
Centrados ya en la carrera, la salida sirvió para que quedara claro que Verstappen, pese a ya no tener el mejor coche, sigue siendo el mejor piloto de la parrilla. Se lanzó con todo en la chicane para pasar a Piastri, lo pasó y comenzó a tirar para intentar escaparse. Le salió bien y en solo dos vueltas estaba ya a más de un segundo del australiano, algo clave para que no pudiese abrir el DRS. Por su parte los españoles mantenían las posiciones de salida, quinto Alonso y sexto Sainz.
Fue el mejor momento para ambos pilotos, que apostaron por salir con neumático blando y en apenas 12 vueltas montaron el duro. Lo hizo primero Sainz en busca del undercut, pero rápidamente paró Fernando para evitar que eso ocurriera. Sin embargo, Charles Leclerc fue el más listo de la clase y en un momento pasó con esta estrategia a Russell, Alonso y Sainz.
Verstappen más líder y sufrimiento español
La parada tan tempranera perjudicó a los españoles, que cayeron hasta el puesto 14º y 15º. Empezó yendo Alonso por delante, pero al poco Sainz le adelantó aprovechando que el ritmo del Williams era mayor. Ya había avisado en la previa. Por arriba las cosas pintaban cada vez mejor para Verstappen, que tuvo su día de suerte y, tras las paradas de Piastri y Norris (que fueron desacertadas), un Virtual Safety Car le permitió al vigente campeón entrar en boxes de manera 'gratuita'.
Tras las paradas y el Virtual la carrera se convirtió en una procesión de coches. Sin apenas movimiento hasta que llegó el Safety Car por el accidente de Kimi Antonelli y lo revolucionó todo. Max optó por entrar en boxes para protegerse y los McLaren metieron a Norris a cambiar neumáticos pero no a Piastri. Ni una ni otra estrategia les funcionó porque tras la reanudación Verstappen tiró con todo y se volvió a escapar.
Por su parte, ni Sainz ni Alonso pudieron hacer mucho más. Ninguno paró a cambiar neumáticos y mientras Alonso ya estaba perdido por las posiciones de abajo –terminó undécimo–, Sainz arañó alguna posición hasta llegar a la octava. Poca cosa para lo que podía haber hecho, pues Albon, su compañero de equipo, quedó quinto. Eso sí, con una estrategia distinta que vuelve a dejar la sensación de que Williams siempre da sus mejores armas al tailandés.