02 de febrero de 2023

Ousmane Dembélé, celebra el gol que clasifica al equipo culé para las semifinales de Copa

Ousmane Dembélé, celebra el gol que clasifica al equipo culé para las semifinales de CopaEFE

FC Barcelona 1-0 Real Sociedad

Dembélé y Ter Stegen sostienen a un Barça que acaba pidiendo la hora ante una Real Sociedad con diez

Los culés se clasifican para las semifinales de Copa sufriendo ante el equipo vasco que, pese a jugar toda la segunda parte con un jugador menos, nunca renunció al partido

El Barça, tras las dudas de Getafe, quería volver a reencontrarse con su versión de la Supercopa. Xavi optó por su once de gala. Sin embargo, lo único que brilló fue Ousmane Dembélé. El francés fue lo único salvable de un Barça que sigue dejando muchas dudas en su juego y que sufrió ante una Real Sociedad que jugó con diez futbolistas desde el final del primer tiempo tras una dudosa roja de Brais Méndez que Gil Manzano le mostró tras consultarlo con el VAR. Una entrada similar del propio Dembélé ante el Getafe se quedó en amarilla. Curiosidades inexplicables. La Real Sociedad, pese a jugar con un jugador menos y sufrir un gol en contra tras un fallo garrafal de Remiro, nunca perdió la cara del partido y puso en apuros a los de Xavi, que solo pueden sacar como positivo el ser uno de los clasificados para semifinales.
Lewandowski volvía al Camp Nou, tras cumplir dos de los tres partidos de sanción, y tenía ganas de volver a celebrar un gol. Lo hizo a los 10 minutos, pero Gil Manzano anuló el gol de Frenkie de Jong por fuera de juego. El delantero polaco protestó la decisión del colegiado dejando claro que no le perdona al árbitro extremeño lo ocurrido en Pamplona.
Gil Manzano y Lewandowski volvieron a verse las caras

Gil Manzano y Lewandowski volvieron a verse las carasEFE

El Barça se gustaba tocando y mimando el balón ante una Real Sociedad al que parecía quemarle el esférico. Sería un espejismo.
Los hombres de Xavi usaban la velocidad como elemento diferenciador. Balde y Dembélé eran las dos armas que los azulgrana tenían en cada banda. El francés, en el minuto 17, lideró una contra que acabó con un disparo que a punto estuvo de sorprender a Remiro. Tres minutos después el francés metió un gran pase a Frenkie que, inexplicablemente, envió fuera.
La Real, casi sin hacer ruido, pudo dar la sorpresa. Solo el larguero impidió que, a la media hora, Kubo pusiera el 0-1 en el marcador. Ter Stegen, que debutaba en Copa esta temporada, respiraba aliviado. El portero alemán sustituía a un Iñaki Peña al que Xavi relegó al banquillo demostrando que en cuanto en la competición del KO ha aparecido un rival de empaque se lo ha cargado.

Una polémica expulsión

A la Real se le complicaba el encuentro a cinco minutos del descanso, llegó la famosa jugada polémica, cuando el VAR avisó a Gil Manzano tras una entrada de Brais Méndez a Busquets que el colegiado extremeño sentenció con una roja para el jugador del equipo vasco que condicionó el encuentro.
Gil Manzano expulsa Brais

Gil Manzano expulsó a Brais Méndez antes del descansoEFE

La expulsión obligó a la Real a hacer cambios e Imanol introdujo a Barrenetxea y Ahien por Oyarzabal y Diego Rico tras el descanso. Sin embargo, la valentía de la Real era digna de admirar. Ni con un jugador menos dejaba el equipo txuri urdin de presionar.

Un fallo que lo cambió todo

El Barça solo pudo doblegar a una Real en inferioridad numérica gracias a un incomprensible error de Remiro que dobló sus manos ante un potente disparo de Dembélé ante el que podría haber hecho mucho más.
Ni el gol en contra, ni el jugar con diez fue un impedimento para que el equipo blanquiazul renunciara al empate y, a punto, estuvo de hacerlo Sorloth en el minuto 60, que falló uno de los goles más fáciles de su carrera haciendo tambalear a un Barça que mostraba sus vergüenzas, exhibiendo un juego sin ritmo mostrándose incapaz de imponer la ventaja que le daba el contar con un futbolista más.
Los culés sobrevivían gracias a la velocidad de Dembélé que puso un balón a Gavi que estrelló en el larguero.
Los culés no sentenciaban un encuentro que se veían incapaces de cerrar y que solo la falta de pegada de la Real evitó un mal mayor. Ter Stegen salvó a los suyos en el 86 y en el 92. Los culés respiraban con el pitido final, mientras los vascos, que merecieron como mínimo la prórroga, no se lo podían creer. El Barça dominador que asombró en la Supercopa parece que se quedó en Arabia o fue un espejismo. La clasificación para semifinales es el mejor regalo para un Xavi que vivió un cumpleaños agridulce.
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