Carvajal, Mbappé, Valverde y Huijsen son los líderes del nuevo Real Madrid de Xabi Alonso
Mbappé, Valverde, Huijsen y Carvajal, los cuatro estandartes del nuevo Real Madrid de Xabi Alonso
El astro francés es el referente del equipo, tanto desde el punto de vista deportivo como en el capítulo comercial del marketing
Valverde es la imagen icónica del jugador callado que se ha ganado el liderazgo con su entrega sin fin; Huijsen es el espejo del 'golpe sobre la mesa' y Dani es el ídolo a imitar por todos, veteranos y noveles
El éxito histórico del Real Madrid se ha fundamentado en los valores que los jugadores de la leyenda, con Di Stéfano, Gento, Miguel Muñoz, Santamaría, Puskas, Rial y Marquitos al frente, transmitieron a los nuevos futbolistas que llegaban al plantel blanco. Santiago Bernabéu y Alfredo Di Stéfano fueron los dos estandartes, uno en los despachos y otro en el campo, que pusieron la semilla ideológica para hacer un equipo ganador en el mundo. Ese germen se hizo realidad con las victorias internacionales en las primeras cinco Copas de Europa, que tuvieron el preludio de dos Copas Latinas conquistadas y el remate de la novedosa Copa Intercontinental.
El Real Madrid se transformó en leyenda. Y el triunfo paralelo al conseguido en el césped se forjó a fuego lento desde el vestuario y desde la presidencia. Había que inyectar ese gen ganador a todos los futbolistas que llegaran al club. Un gen que escribió las primeras páginas de oro de la entidad porque a la calidad se sumó la virtud imprescindible del sacrificio sin fin, empezando por Di Stéfano, y se añadió el lema de la lucha hasta el último segundo de cada partido. Esas características alimentaron la fe en la consecución de unas remontadas imposibles que aquellos hombres hicieron posibles. Se presenciaron. Fueron reales. El público las vio en carne mortal. Esos campeones se convirtieron en mitos gracias a gestas inolvidables ante el Stade de Reims, el Milán, el Estrella Roja de Belgrado y el Eintracht de Fráncfort, entre otros rivales.
Esa idiosincrasia nació especialmente con Bernabéu y con Di Stéfano. Es el ADN eterno que se ha transmitido hasta hoy. Una voluntad positiva en buscar el éxito que Di Stéfano, Gento, Santamaría, Muñoz, Puskas, Rial y Marquitos inculcaron a Pirri, Amancio, Zoco, Sanchís, Velázquez, Grosso, Calpe, De Felipe, Betancort y Araquistain, quienes se adjudicaron la sexta Copa de Europa. Santillana, Camacho, Juanito y Benito fueron los siguientes referentes que cogieron el testigo y lo inocularon a la Quinta del Buitre. Butragueño relató mejor que nadie cómo Camacho les convencía para buscar un hito imposible hasta hacerlo posible, humano, verídico.
En los últimos tres lustros, que incluyen la década prodigiosa que la casa blanca ha vivido con la celebración de seis Copas de Europa, fueron Ramos, Carvajal, Modric, Kroos, Benzema, Cristiano, Arbeloa, Marcelo, Nacho, Lucas Vázquez y Casemiro quienes se bebieron a litros ese gen de pelear por la victoria hasta el minuto final.
Ahora, el Real Madrid vive un 'encuentro en la tercera fase' regeneracional tras la conquista de esas seis Ligas de Campeones. La dirección deportiva acomete la creación de un nuevo equipo que sepa tomar los poderes del elenco triunfal de esa década casi irrepetible. Se fue Cristiano. Se marchó Ramos. Se despidió Casemiro. Luego partió Benzema. Después dijeron adiós Kroos y Nacho. Ahora han sido homenajeados Modric y Lucas Vázquez. Del once de esta segunda era leyendaria solo queda Carvajal, que ha logrado en el campo esas seis Copas de Europa. Y ustedes pueden discernir que todos los nombres que les hemos mencionado, desde Camacho a Carvajal pasando por la Quinta del Buitre, reeditaron esas gestas únicas que la saga de Di Stéfano patentó.
De Di Stéfano a Carvajal, el mito y el chavalín que pusieron la primera piedra de la ciudad deportiva de Valdebebas hace veinte años. Pues sí, de las hazañas vividas en la reciente década prodigiosa solo queda Dani Carvajal. Y a su lado han aprendido otros hombres que recogieron esa sabiduría de la garra sin desmayo en pos de la victoria, empezando por Valverde y Militao. Y han llegado los nuevos estandartes que se han sumado a la causa, a esta forma de ser y de competir. Rüdiger vino hace un trienio y firmó el alegato. Mbappé tomó la responsabilidad hace un año. Huijsen ha hecho suyo el espíritu madridista en un santiamén. Hoy, Mbappé, Valverde, Huijsen y Carvajal representan los ejemplos a seguir para la plantilla en general y para los jóvenes en particular, incluidos los canteranos de 'La Fábrica'
Mbappé es la imagen icónica del equipo
Los cuatro, desde Mbappé a Dani pasando por Valverde y Huijsen, definen desde vertientes muy diferentes todas las formas de competir con esa idiosincrasia tan única como singular y todas las maneras de transmitirla a la juventud del grupo que Xabi Alonso dirige. Hay un hecho indiscutible: Kylian Mbappé es el primer espada del equipo, tanto desde el punto de vista futbolístico como comercial.
La estrella francesa fue fichada por el Real Madrid ante la realidad indiscutible de su importancia deportiva, un intento constante que se extendió en el tiempo durante siete años. Todo el mundo sabía que Florentino Pérez deseaba contratar a Kylian porque era una figura balompédica indudable y porque sería su bandera marketiniana. Esa dualidad la cumple Mbappé a rajatabla y se va a consolidar a partir de esta segunda temporada.
Sus 44 goles y la Bota de Oro han sido sus primeras demostraciones en el Real Madrid, pero ese liderazgo comercial se consolidará ostensiblemente cuando el conjunto blanco gane un gran título. Entonces sí que viviremos ese estrellato del marketing en toda su esencia.
El jugador parisino es el emblema del plantel y quien no quiera entenderlo lo pasará mal. Vinicius debe asimilar este capítulo. El brasileño es un gran futbolista que creció y se formó en el Real Madrid. Y el francés es un icono que conquistó la Copa del Mundo en 2018, que brilló en el Mundial 2022 hasta anotar tres dianas en la final y que siempre ha estado en la mirilla de la casa blanca. No hay más que hablar.
La derrota de Vini en el Balón de Oro tiene que ver con esta situación. Vinicius esperaba recibir el Balón áureo y equipararse al nuevo liderazgo de Kylian, que acababa de llegar. Buscaba una dualidad, una bicefalia. Hoy, Mbappé es la bandera del equipo a escala mundial y nadie puede evitarlo. El marketing se centra en la imagen del francés. No hay discusión. Un desarrollo económico que se multiplicará en cuanto se produzca un importante éxito deportivo. Y la primacía balompédica del nuevo número diez tampoco genera debate. Es el artillero del Real Madrid y espera superar su rendimiento en la campaña que ahora comienza.
Valverde, el líder admirado por su trabajo en silencio
Si hay un futbolista que se ha ganado el amor del madridismo viniendo desde abajo es Valverde. Procedente del otro lado del charco, el uruguayo es el exponente del mismo camino trazado por Carvajal: entrega, lucha, disciplina, ni una sola protesta y el santo y seña de darlo todo por el club. Llegó a España, fue cedido al Deportivo y desde hace siete años comenzó a introducirse en el primer equipo hasta ganarse el sitio gracias a su eficacia y a un sacrificio biológico imponente que 'El Halcón' es capaz de realizar por esa voluntad indomable que demuestra para ejecutar un trabajo constante que potencia su forma física insuperable.
Xabi Alonso le ha visto jugar toda la temporada por vídeo y sabe quién es y cómo funciona, pero al tenerlo directamente a sus órdenes se ha sorprendido de la capacidad extrema que posee para rendir sin desmayo, una brega que rubrica con una eficiencia casi inigualable. El entrenador está encantado con él. Y sus compañeros del vestuario.
Digámoslo claramente: los compañeros admiran a Valverde. Elogian su capacidad de trabajo y ese amor que profesa por el Real Madrid y que traduce en una entrega sin fin en el césped. Alaban su entrenamiento diario para conseguir las máximas prestaciones de un cuerpo que ya viene dotado genéticamente. Pero él supera sus propios límites. Ensalzan su sacrificio para llegar aún más alto en su aportación al funcionamiento del conjunto. Es un líder porque tiene el respeto de todos. Y este líder ha sido un futbolista callado que se ha forjado esta aura por su dedicación encomiable, en tal medida que si Federico dice una cosa se hace porque sus compañeros la deben hacer por respeto.
Huijsen: así hay que entrar en el Real Madrid
Acaba de integrarse en la casa blanca y ya se ha hecho un abanderado del club. Dean Huijsen ejemplifica el sueño que el Real Madrid desearía repetir con cada futbolista que ficha. Un joven de veinte años que a las primeras de cambio aterriza en la plantilla y se convierte en un baluarte desde el primer día. Un chaval que no siente miedo ante la presión de lo que significan estos colores y que ofrece un despliegue de virtudes tan soberbio que ya se ha transformado en el jefe de la retaguardia con esa edad. 'Ojalá todos los fichajes llegaran y besaran el santo así', comenta un profesional del cuartel general de Valdebebas.
Huijsen ya es el espejo de los nuevos jóvenes que debutan en la casa. Y de los que ya estaban. Inteligencia, trabajo, concentración, disciplina. Perfecto. Güler, Carreras, Gonzalo, Endrick, Asencio y Mastantuono: todos tienen donde mirar. Huijsen marca un buen camino a emular.
Dani Carvajal, la esencia de lo que es el aura del Real Madrid
Carvajal es el último mohicano de una estirpe triunfal que ya ha encontrado nuevos herederos en el seno del vestuario. El madrileño, al igual que Kroos, Modric, Lucas, Valverde, Courtois y Rüdiger, se ha encargado de forjar esos herederos, como a él le marcaron a fuego este ADN inmortal durante los veinte años que lleva viviendo en la ciudad deportiva de Valdebebas. El gran capitán escenifica el compendio de todas estas características que definen el carácter indomable del Real Madrid.
Carvajal es un monumento en la plantilla. El muchacho de la cantera que lo ha dado todo para hacer verdad el sueño. El chico que posee unas cualidades magníficas y que las explota al máximo con una labor intensa y diaria concentrada en sacar lo máximo de sí mismo. El chaval que promete mucho y que el Real Madrid cede a la Bundesliga para que se curta y regrese preparado para tomar el lateral derecho. Dicho y hecho. Alemania elige a Dani como el mejor lateral diestro de su campeonato y lo incluye en el once ideal del curso. Retorna al Real Madrid y desde el primer día comparte la responsabilidad del flanco derecho con Arbeloa, en una dualidad bien planificada, hasta que finalmente se hace con el puesto.
Titular fijo, su progresión ha sido sobrenatural. Su evolución perenne ha roto las barreras de la edad. Seis Champions en su haber. Una carrera espectacular. Trece campañas en el primer equipo. Hace un año fue elegido en el Top Cuatro de la temporada, cuarto clasificado en la votación del Balón de Oro. Fue autor del primer gol del Real Madrid en la final de la Champions frente al Dortmund. Es un estandarte tanto del equipo de su vida como de la selección española. Su forma de jugar, a mil revoluciones, es una enciclopedia para los canteranos y para el vestuario del primer plantel.
El gran capitán suma 27 títulos y aspira a superar la plusmarca madridista de los 28 trofeos conquistados por Modric.
El colofón de toda esta trayectoria estelar basada en el sudor diario es que cualquier futbolista que llegue al Real Madrid tendrá en Dani Carvajal a su mejor consejero. Le enseñará y le inculcará todo lo que significa esta casa. Es el primer capitán de la plantilla. Es una bandera para todos. El abanderado de una idiosincrasia ganadora.