Fundado en 1910
Florentino Pérez, durante la Copa de Navidad con los medios de comunicación

Florentino Pérez, durante la Copa de Navidad con los medios de comunicaciónAFP

El Real Madrid calcula que vale más de 10.000 millones de cara a vender un pequeño porcentaje

  • El cambio de estructura societaria busca revalorizar el club: se venderá un 10 % del valor de la entidad a un inversor y esa cifra pondrá precio a la marca Real Madrid

  • Los Dallas Cowboys valen 12.500 millones y el club piensa que no está lejos de ese nivel: los Lakers le costaron 10.000 millones a Mark Walter

No es una utopía, ni el sueño de una noche de verano. Los grandes grupos que han invertido en el Real Madrid para construir el nuevo Bernabéu como centro multiusos lo manifiestan sin dudar. El Real Madrid vale más de diez mil millones. Bank of America, JP Morgan, Merryl Linch, Key Capital y otras instituciones financieras piensan que la revaloración constante de la marca Real Madrid es una realidad que debe ser cuantificada y traducida en dinero también real.

El hecho de ser un mero equipo deportivo limita actualmente el desarrollo del club español, porque no cotiza en Bolsa (como la Juventus o el Borussia Dortmund, por ejemplo) ni tiene accionariado que pueda redefinir con hechos la valía real de la empresa. Es lo que necesita. Florentino Pérez quiere confirmar oficialmente cuánto vale el Real Madrid. Va a cambiar la estructura societaria de la casa blanca para vender un porcentaje a un inversor que servirá para tasar a su vez al club.

Florentino Pérez es el primero que piensa que el Real Madrid vale más de 10.000 millones. Se lo ha dicho públicamente a los socios y a todo el mundo. Sus asesores financieros corroboran este cálculo.

¿Por qué necesita saber el precio de la empresa deportiva que dirige desde hace un cuarto de siglo? Porque esa tasación producirá un crecimiento económico de los ingresos en toda clase de contratos firmados.

Hoy, la valoración del Real Madrid, realizada desde diversos especialistas estadounidenses, supera los 6.700 millones. Al transformarse en otro tipo de sociedad, con acciones, el primer tasador será la empresa inversora que pague por la obtención de ese diez por ciento de la institución. Ese grupo inyectará capital instantáneo en el Real Madrid.

Para saber el precio hace falta un inversor y accionariado

La primera consideración del presidente madrileño es que, para recibir a un inversor que compre el diez por ciento de la empresa madridista, tiene que haber un accionariado. Y esa condición ineludible exige que el Real Madrid deba cambiar su estructura del tradicional club deportivo puro y duro para transformarse en una sociedad especial, similar a una sociedad limitada, algo muy distinto de lo que han terminado siendo otros clubes españoles.

En España vivimos cómo la abrumadora mayoría de los viejos equipos pasaron a ser SAD con el cien por cien de las acciones traspasadas a personas físicas. Así llegaron dueños extranjeros al Valencia, al Español y a otros lugares, como el ególatra Piterman al Racing y al Alavés, sin poder olvidar al nefasto Abdullah Ben Nasser Al-Thani, que hundió al Málaga en la miseria por no poner más dinero y dejarlo caer.

El Real Madrid siempre será de los socios

La premisa de Florentino Pérez es muy diferente: el Real Madrid será siempre de sus socios y nunca estará controlado por capitales externos. Con ese santo y seña, Pérez diseña con sus consejeros jurídicos y financieros una estructura empresarial que otorgue el 90 % del poder a los cien mil socios y el 10 % a una empresa inversora que ponga tasación internacional a la marca Real Madrid.

La estructura del club permanecerá inamovible. Los cien mil socios seguirán siendo los propietarios de la institución nacida en 1902. El 90 % de la entidad será de ellos. Y para evitar la acumulación de poder, cada socio tendrá una acción y solo podrá entregársela a otro socio o heredero, a un familiar, a un hijo. Nadie podrá abarcar paquetes de acciones. La creación de una sociedad especial, como si fuera una sociedad limitada, permite ese control desde el poder, sin rendir cuentas a otras instituciones.

Libertad de acción

En el futuro, ese control desde el socio, desde la Junta directiva tal y como la conocemos, continuará igual. Y la Junta podrá determinar, si quiere, la venta de otro cinco u otro diez por ciento a otra empresa, que nunca será la misma que la que adquirió el primer porcentaje. El objetivo es que no haya un hipotético poder fáctico de los inversores que afecte a la dirección de la institución.

En esta visión hipotética, la directiva del club podría decidir en el futuro vender hasta el 49 % del valor del Real Madrid a diversas empresas, con participaciones del diez y el cinco por ciento. Pero siempre con la máxima de mantener el 51 por ciento de la entidad, como mínimo, en poder de los socios. Esta es la llave de la reforma estructural del Real Madrid. La prioridad filosófica y sanguínea es que la identidad del club continúe intocable. Muchos envidiarán esta independencia. Ya la envidian.

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